Feria del Libro de Santo Domingo aspira a unirse al club de las grandes de Latinoamérica
Madrid, 5 jun (EFE).- La Feria Internacional del Libro de Santo Domingo (FILSD) quiere entrar en «el circuito» de las grandes de Latinoamérica como la de Bogotá, Buenos Aires o Guadalajara, destacó este viernes el ministro de Cultura de la República Dominicana, Roberto Ángel Salcedo.
La idea es llevarla a cabo en una fecha que no genere competencia con «ferias amigas» del continente y la próxima edición se celebrará del 24 de septiembre al 4 de octubre en el gran recinto de la Plaza de la Cultura ‘Juan Pablo Duarte’, con Panamá como país invitado, detalló el ministro durante un acto en la Feria del Libro de Madrid.
Según Salcedo, con más de 700.000 personas en 11 días en la edición de 2025, la FILSD es ya un referente en la región Caribe.
La ambición del Gobierno dominicano es reforzar este compromiso del país con la cultura para ser uno de los referentes internacionales.
Salcedo subrayó la importancia de la lectura para los más jóvenes y que es «determinante crear en la temprana edad esa buena disposición hacia la lectura», ya que se puede «moldear una personalidad que todavía está en construcción».
Asimismo, el ministro mencionó la cultura digital como uno de los vehículos para hacer llegar la lectura a todos.
Se mostró partidario de promover la literatura en «el formato que los jóvenes vayan usando», para que puedan estar en contacto permanente con ella.
República Dominicana quiere prohibir los dispositivos electrónicos en clase, inspirándose en otros países, con el fin de poder «brindarles a los estudiantes la disciplina, la concentración y el enfoque» necesarios, explicó el ministro.
En el acto se destacó también la importancia de los bonos de lectura que se reparten en la FILSD a los jóvenes que acuden, facilitando así la compra de libros nuevos, y como consecuencia, la lectura.
Por su parte, el embajador de la República Dominicana en España, Tony Raful, comentó que los libros «viajan más allá de las fronteras geográficas, atraviesan generaciones y construyen puentes entre culturas que, aunque separadas por océanos, comparten una misma lengua, una misma herencia, una misma vocación en el diálogo». EFE
mfb/mb
(foto)