Francia va a analizar las cláusulas de salvaguarda obtenidas en el acuerdo con Mercosur
París, 3 sep (EFE).- Francia tiene intención de analizar en profundidad la presentación que la Comisión Europea ha hecho sobre el recurso a la cláusula de salvaguarda en el acuerdo con Mercosur, para ver si responde a las «grandes reservas» que ha manifestado desde su conclusión en diciembre.
La portavoz del Gobierno francés, Sophie Primas, insistió, antes de que el Ejecutivo europeo detallara en rueda de prensa el acto jurídico para aplicarla, en que «necesitamos analizar esa cláusula de salvaguarda» que su país ha defendido de forma repetida.
Se tratará de «verificar» -explicó- si un país individualmente podrá activarla y si se podrá aplicar «de forma temporal antes de una decisión definitiva».
Además, la portavoz hizo hincapié en que también quieren asegurarse de que lo que ha presentado la Comisión Europea se ha transcrito bien en términos jurídicos y que hay «un acuerdo de los países del Mercosur y un reconocimiento de esta cláusula de salvaguarda y de un cierto número de otros puntos».
Asimismo, recordó que la cuestión es «muy importante» para ellos porque Francia ha mantenido una posición «constante» y la movilización tanto del actual Gobierno del primer ministro centrista, François Bayrou, como el del anterior, el conservador Michel Barnier, «ha permitido reunir a un cierto número de países europeos con las grandes reservas que tenemos».
Desde que se anunció el acuerdo entre la Comisión Europea y los países de Mercosur en diciembre pasado, Francia ha mostrado su oposición tajante si no hay cambios en el texto y ha liderado el movimiento para tratar de constituir una minoría de bloqueo con otros países de la UE.
París considera que el texto que consensuó Bruselas con el bloque sudamericano es muy lesivo para algunos sectores de su agricultura, en particular el bovino y el azucarero, porque permite que entren en la Unión Europea (UE) productos que no han tenido que cumplir las mismas reglas sanitarias o medioambientales.
Por eso quería que la Comisión Europea negociara ajustes, sobre todo para abrir la vía a la activación de cláusulas de salvaguarda en caso de que un país considerara que sus intereses estaban en juego.
Rechazo del sector agrario
En Francia, la práctica totalidad de la clase política, de la extrema derecha a la extrema izquierda, pasando por el centro o los socialistas, han cargado contra el acuerdo y, al menos hasta ahora, se daba por hecho que no votarían una eventual ratificación.
Después de la presentación de la Comisión Europea del acto jurídico para la cláusula de salvaguarda, la principal organización profesional agraria de Francia manifestó su rechazo y pidió al presidente francés, Emmanuel Macron, que muestre «públicamente su oposición clara y firme a este acuerdo».
En un comunicado, la Federación Nacional de Sindicatos de Explotadores Agrícolas (FNSEA), asociada con Jóvenes Agricultores, también instó a Macron a que diga «las acciones políticas que cuenta poner en marcha para bloquearlo».
La FNSEA y Jóvenes Agricultores denunciaron que «las cláusulas de salvaguarda son inoperantes» y que «la ineficacia de las que ya existen es una ilustración apabullante de la debilidad de este dispositivo que no protege para nada nuestros mercados y nuestras producciones».
«Este dispositivo no permite ni reactividad ni eficacia en caso de aflujo masivo de productos importados a precios desconectados de las realidades de producción europeas», añadieron.
A partir de ahí, descalificaron como «una maniobra política» el texto presentado por la Comisión Europea y recordaron que Francia se había comprometido a, como mínimo, obtener las llamadas ‘cláusulas espejo’ de Mercosur. EFE
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