Garantes de presos en Italia piden liberar reos con penas bajas ante saturación carcelaria
Roma, 3 mar (EFE).- Italia debería reducir el hacinamiento de sus cárceles con medidas alternativas para liberar a unos 19.000 presos con penas de hasta 3 años, dijo este lunes una responsable del organismo en defensa de derechos de los detenidos del país, en un día de protesta para denunciar que la situación en las prisiones «es cada vez peor».
«Pedimos intervenciones urgentes. La condición de las personas en prisión empeora cada vez más y no hay respuestas adecuadas» de parte del Gobierno, manifestó a EFE Valentina Calderone, integrante en Roma del colegio de Garantes de Derechos de Personas Privadas de Libertad, organismo supervisor de las condiciones de los arrestados en Italia.
Hay unos 19.000 reos con penas restantes de máximo tres años que podrían salir de prisión si se adoptaran «medidas alternativas», sobre todo para reducir el alto número de presos en las cárceles.
«Es importante que haya medidas de reducción de detenidos. En las prisiones hay menos de 47.000 plazas y 62.000 encarcelados, más de 16.000 personas respecto a su capacidad total», concretó Calderone.
En su opinión, «bastaría con tomar medidas para liberar a parte de población detenida con penas bajas para que se volviera a una condición más o menos asumible» en las cárceles.
Para Calderone, el hacinamiento debe aplacarse «de forma rápida» porque es el principal elemento que deriva en motines, disturbios o conflictos con los presos, en una realidad de precariedad que se tradujo en 89 suicidios de reos en las cárceles en 2024.
Defensores y organismos de derechos humanos apelan a la necesidad de hacer cambios en el sistema desde hace tiempo, ante lo que el colegio de Garantes, magistrados, abogados y asociaciones convocaron este lunes protestas a nivel nacional para romper sobre «el silencio ensordecedor» en torno a la problemática de las cárceles saturadas.
«Proponemos también que se destinen fondos para la creación de estructuras y comunidades, casas de acogida, que permitan que las personas que han sido condenadas a penas muy breves no entre en prisión», explicó Calderone.
Según añadió, los garantes de derechos de los presos proponen que se establezca una cifra límite de presos en cada cárcel, para evitar que «si no hay lugar, no se entre» en ellas.
«La situación actual es gravísima y ya no es gestionable, no es posible vivir y trabajar en estas condiciones», concluyó Calderone. EFE
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