Guinea-Bisáu vota en un referéndum sobre una Constitución que da más poder al presidente
Bisáu, 30 ago (EFE).- Guinea-Bisáu vota este domingo en un referéndum sobre una nueva Constitución que otorga más poder al presidente del país, antes de las elecciones generales de diciembre próximo convocadas por la junta militar en el poder desde el golpe de Estado de 2025.
Algo más de 914.000 guineanos -de una población nacional de poco más de dos millones de habitantes- están convocados a las urnas en 3.562 centros de votación distribuidos en el territorio nacional, según la Comisión Nacional Electoral.
Los colegios electorales abrieron en este país de África occidental a las 07:00 hora local (igual GMT) y cierran a las 17:00 hora local.
De momento, la jornada se vio marcada por la lluvia y una baja participación electoral durante la mañana, según pudo constatar EFE en varios centros electorales de la capital, Bisáu.
«Decidí votar para cambiar mi país», declaró a EFE Mariama Sadjo, votante de Bisáu, indicando que votó a favor de la nueva Constitución.
Otro elector, Augusto da Silva, también residente en la capital, reveló a EFE que votó en contra porque «la nueva Constitución instaurará una dictadura en el país y sus promotores son golpistas».
También hay votantes opuestos a la celebración del referéndum. «No votaré, ya que este proceso está totalmente amañado y plagado de fraude», esgrimió Mussa Turé en Bisáu.
El presidente de transición de Guinea-Bisáu, general Horta Inta-a, que convocó el pasado 6 de julio el referéndum, instó a los votantes, en particular a los jóvenes, a participar masivamente.
«Este proceso no es una cuestión de partidos, sino una cuestión de Guinea-Bisáu que estamos decidiendo a través de este referéndum», declaró el jefe de Estado a los periodistas tras votar en el barrio capitalino de Empatcha.
Según la Constitución actual, en Guinea-Bisáu opera un sistema semipresidencial en el que el poder ejecutivo se comparte entre el presidente y el primer ministro.
La Constitución propuesta, aprobada por la junta militar, alteraría sustancialmente el sistema semipresidencial, otorgando al presidente un poder ejecutivo mayor y reduciendo el papel del primer ministro.
Con la nueva Carta Magna, el presidente tendría mayor control sobre el Gobierno, incluyendo el nombramiento y la destitución del primer ministro y los miembros del Ejecutivo.
Asimismo, la Constitución propuesta reduciría el Parlamento de 102 a 65 escaños.
Boicot de la oposición
La junta sostiene que el cambio pretende estabilizar las instituciones antes de las elecciones presidenciales y parlamentarias del próximo 6 de diciembre, que buscan devolver el poder a los civiles.
Sin embargo, el opositor Frente Unido, integrado por la Coalición PAI Terra-Ranka, la Coalición API Cabas Garandi, el sindicato UNTG-CS y diversas organizaciones de la sociedad civil, pidieron boicotear el referéndum.
Para la oposición, la votación es una «farsa» destinada a «legitimar los hechos ocurridos el 26 de noviembre de 2025, fecha en la que se impidió la proclamación de los resultados electorales».
Ese día, el Ejército derrocó al entonces presidente, Umaro Sissoco Embaló, antes de la publicación de los resultados de las elecciones generales celebradas tres días antes.
Tras la asonada, la junta militar en el poder nombró al general Horta N’ta, jefe del Estado Mayor del Ejército, presidente para dirigir un período de transición de un año.
Guinea-Bisáu arrastra una crónica inestabilidad institucional, habiendo registrado cinco golpes de Estado (1980, 1998/99, 2003, 2012 y 2025) desde que obtuvo su independencia de Portugal en 1974. EFE
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