Guterres afirma ante la UA que «no hay solución militar» para el conflicto en RD del Congo
Adís Abeba, 15 feb (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó este sábado ante la Unión Africana (UA) que «no hay solución militar» para el conflicto en el este de la República Democrática del Congo (RDC), que se ha intensificado por la ofensiva del grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23).
«Es preciso evitar a toda costa una escalada regional. No hay una solución militar», subrayó Guterres en la sesión de inauguración de la cumbre anual ordinaria de los jefes de Estado y Gobierno de la UA en la sede de la organización en Adís Abeba.
«El punto muerto debe terminar. El diálogo debe comenzar. Y la soberanía y la integridad territorial de la República Democrática del Congo deben ser respetadas», aseveró el jefe de las Naciones Unidas, al enfatizar que «el pueblo congoleño ha estado sufriendo –una vez más– un ciclo brutal de violencia».
Ante la llamada 38ª Sesión Ordinaria de la Asamblea de la UA, el ex primer ministro portugués advirtió de que «los combates que se están librando en Kivu del Sur, como resultado de la continuación de la ofensiva del M23, amenazan con empujar a toda la región al precipicio».
Guterres recordó que las conclusiones de la reciente cumbre conjunta de la Comunidad de África Oriental (EAC) y la Comunidad de Desarrollo de África Meridional (SADC) «ofrecen un camino a seguir, es decir, un camino hacia un alto el fuego y un nuevo impulso para los esfuerzos regionales basados en los procesos de Luanda y Nairobi».
Ahora, concluyó, «es el momento de una rápida implementación» y la UA puede contar con «el apoyo constante de las Naciones Unidas, incluida la Monusco», la misión de paz de la ONU en la RDC.
El secretario general hizo esos comentarios después de que el M23 tomara este viernes la ciudad de Kavumu y su estratégico aeropuerto en la provincia de Kivu del Sur, a solo 30 kilómetros de su capital, Bukavu.
El grupo rebelde continúa así su ofensiva en Kivu del Sur en dirección a Bukavu, la capital provincial con algo más de un millón de habitantes, pese a asegurar el pasado 3 de febrero que no tenía intención de tomar esta ciudad.
Si el M23 consiguiera ocupar esta urbe, administraría las dos capitales de las provincias vecinas de Kivu del Norte y Kivu del Sur, ricas en minerales como el oro o el coltán, fundamental en la industria tecnológica y en la fabricación de teléfonos móviles, entre otros dispositivos.
Los rebeldes tomaron el pasado 27 de enero Goma -capital de dos millones de habitantes y sede de ONG internacionales e instituciones de las Naciones Unidas-, tras días de intensos combates que causaron cerca de 3.000 muertos, casi 2.900 heridos y cientos de miles de desplazados, según la ONU.
La ofensiva del M23 -grupo armado formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés de 1994- ha incrementado la tensión con la vecina Ruanda, ya que el Gobierno congoleño acusa a Kigali de apoyar al M23, un extremo que ha confirmado la ONU.
Por su parte, Ruanda y el M23 acusan al Ejército congoleño de cooperar con las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), un grupo fundado en 2000 por cabecillas del genocidio y otros ruandeses exiliados para recuperar el poder político en su país, una colaboración corroborada también por la ONU.
La actividad armada del M23 se reanudó en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño en Kivu del Norte y, desde entonces, avanzó por varios frentes hasta tomar Goma y, ahora, situarse cerca de Bukavu.
Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la Monusco. EFE
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