Guterres exige el fin del «flujo de armas» que aviva la guerra en Sudán
Adís Abeba, 14 feb (EFE).- El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, exigió este viernes que acabe el «flujo de armas» que aviva la guerra que libran en Sudán el Ejército y el grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) desde abril de 2023.
«Se debe poner fin al apoyo externo y al flujo de armas», afirmó Guterres en la Conferencia Humanitaria de Alto Nivel para el Pueblo de Sudán», que se celebró en Adís Abeba en la víspera de la cumbre de la Unión Africana (UA) que tendrá lugar este fin de semana.
«Este flujo está permitiendo que continúe la tremenda destrucción de civiles y el derramamiento de sangre», subrayó el jefe de la ONU, al incidir en que «se debe proteger a los civiles, incluidos los trabajadores humanitarios».
El ex primer ministro portugués también pidió «un acceso humanitario rápido, seguro, sin trabas y sostenido en todas las zonas de necesidad», pues ese acceso continúa siendo «un desafío fundamental, en particular donde los combates son más activos».
La próxima semana, adelantó, el sistema de las Naciones Unidas, junto con organizaciones asociadas nacionales e internacionales, lanzará el Plan de Respuesta y Necesidades Humanitarias de Sudán 2025 y el Plan de Respuesta para los Refugiados de Sudán 2025.
Estos planes, aseveró, requieren «6.000 millones de dólares para ayudar a cerca de 21 millones de personas en Sudán y a otros 5 millones, principalmente refugiados, en los países vecinos, una crisis humanitaria sin precedentes en el continente africano».
«Sudán está en medio de una crisis de una escala y una brutalidad asombrosas», insistió Guterres, quien cree que esa situación «exige una atención sostenida y urgente de la Unión Africana y de la comunidad internacional en general».
La guerra en Sudán ha causado, hasta la fecha, decenas de miles de muertos (hasta 150.000, según estimaciones de Estados Unidos).
El conflicto también ha obligado a más de 11 millones de personas a abandonar sus hogares, lo que ha convertido al país en el escenario de la peor crisis de desplazados del planeta, de acuerdo con las Naciones Unidas. EFE
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