Hariri se felicita por caída «régimen criminal» de Al Asad, y apoya nuevo Gobierno libanés
Beirut, 14 feb (EFE).- El ex primer ministro libanés Saad Hariri conmemoró este viernes el aniversario del asesinato en 2005 de su padre, el líder popular Rafic Hariri, y se felicitó por la caída del «régimen criminal» del presidente sirio Bachar al Asad, al tiempo que manifestó su total apoyo al nuevo Gobierno en su país.
Aunque no se terminó de concretar, siempre se sospechó de la implicación del régimen de Al Asad en el asesinato de Hariri, un dirigente histórico de los suníes libaneses que tenía muy buenas relaciones con Arabia Saudí y Estados Unidos.
Rodeado por miembros de la familia Hariri y ante miles de simpatizantes que se congregaron frente a la tumba de su padre, Hariri, líder del partido Corriente del Futuro, consideró que sin Al Asad y con la debilidad del grupo libanés chií proiraní Hizbulá, «el Líbano tiene «una oportunidad de oro» para salir adelante.
«Después de veinte años y, antes de eso, treinta años de gobierno sectario, de sufrimiento, injusticia, asesinatos, arrestos, torturas y brutalidad, el heroico pueblo sirio se levantó y expulsó a los criminales de Siria. Quizás este sea el comienzo de la justicia, quizás este sea el final», dijo Hariri.
Aludía a la influencia de Hizbulá y Al Asad, aliados de Irán, que dominaron la política libanesa durante las últimas dos décadas, y a la que se oponía Rafic Hariri, asesinado el 14 de febrero de 2005 en un atentado con un camión-bomba que mató también a otras 22 personas y dejó más de 200 heridos.
«Esta es una ocasión para anunciar nuestro apoyo a la voluntad de los sirios, a la estabilidad y reconstrucción de Siria, y nuestra voluntad de las mejores relaciones de igualdad de un estado a otro con pleno respeto a la soberanía y la independencia, como ha declarado repetidamente el nuevo liderazgo sirio», dijo Saad Hariri.
Tras manifestar su apoyo al nuevo presidente libanés, Joseph Aoun, y al Gobierno de Nawaf Salam, formado la semana pasada para sustituir a un Ejecutivo que administró el país de forma interina durante dos años, consideró que «el Líbano tiene ahora una oportunidad de oro».
«Ahora tenemos un Presidente de la República, un nuevo gobierno y una nueva esperanza (…) nuestra decisión es apoyar esta oportunidad y rechazar cualquier intento de eludirla», recalcó.
También expresó su apoyo al despliegue del Ejército libanés en el sur, y la retirada israelí de las aldeas meridionales según el acuerdo de alto el fuego que entró en vigor el pasado 17 de noviembre, así como a la reconstrucción del país.
«Apoyamos el pacto, el gobierno y todos los esfuerzos para construir un estado normal y relaciones normales con nuestra familia árabe y la comunidad internacional, y para restaurar el papel del Líbano en la región y el mundo», subrayó.
«Estamos con el Estado y nuestro Ejército nacional, y con todos los esfuerzos que hacen para imponer la plena aplicación del alto el fuego y la Resolución 1701 (del Consejo de Seguridad de la ONU). Es decir, la retirada de la ocupación israelí de todos los pueblos en los que aún existe», aseveró.
Esa decisión internacional, con la que se puso fin a la guerra líbano-israelí de 2006, y sobre la que se basa el nuevo el alto el fuego, estipula también el desarme de Hizbulá y que el Estado libanés monopolice las armas en todo el país.
Saad Hariri, quien abandonó la vida política en enero de 2022, dejó caer de forma implícita en su discurso que podría regresar, sosteniendo ante los simpatizantes de la Corriente del Futuro que ésta -fundada por su padre- «permanecerá y será su voz en cada desafío nacional e hito futuro»: «¿Me preguntas cómo? Todo tiene su tiempo», añadió.
«Yo, a mi vez, permaneceré a vuestro lado, estaré con vosotros y no os abandonaré, con la voluntad de Rafic Hariri, el camino de la moderación, la coexistencia y el Líbano como prioridad», concluyó.
Pese a ser considerado uno de los pocos políticos musulmanes suníes de peso en un país que había gobernado entre 2009 y 2011, y de nuevo entre 2016 y 2019, Saad Hariri dimitió en 2019 tras protestas masivas contra la clase dirigente.
El ex primer ministro sigue, no obstante, sin aclarar su futuro político y su posible regreso, cuando el Líbano afronta cierta estabilidad debido a la formación el pasado sábado de un nuevo Gobierno, acabando así con más de dos años de interinidad. EFE
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