HRW critica que sigue la «represión» de voces críticas en Marruecos
Rabat, 16 ene (EFE).- Human Rights Watch (HRW) denuncia en su informe anual de 2024 publicado este jueves que las autoridades marroquíes «continuaron su represión a los disidentes» ese año y pone como ejemplo la condena de varias personas críticas por diferentes delitos.
«Las autoridades continuaron con su ofensiva contra la desidencia», se lee en el informe, que recoge el caso del bloguero Abderrahman Zankad, afiliado a un partido islamista, que fue condenado en marzo de 2024 a 5 años de cárcel por «insultar a una institución constitucional» tras publicar en Facebook comentarios que criticaban la decisión de Marruecos de normalizar las relaciones con Israel.
La ONG destaca el caso del activista Fuad Abdelmumni, que fue arrestado en octubre pasado y liberado en el mismo día. El 1 de noviembre, la Fiscalía marroquí pidió juzgarle por insultar a instituciones, ultraje a una autoridad pública y difundir información falsa de un delito ficticio.
Abdelmoumni, que está a la espera de juicio, publicó en octubre pasado -coincidiendo con la visita de Estado del presidente francés, Emmanuel Macron, a Rabat- un comentario en su cuenta de Facebook en el que acusó a Marruecos de «utilizar todas las cartas de presión, incluidos los inmigrantes y el espionaje» contra Francia.
HRW cita también el caso del periodista marroquí Hamid el Mahdaoui, director del portal informativo ‘Badil’, que fue condenado el pasado noviembre a un año y medio de prisión por difamar al ministro de Justicia, entre otros cargos.
La ONG menciona el indulto decretado en julio por el rey Mohamed VI, con motivo del 25 aniversario de su entronización, a los periodistas Suleimán Raisuni, Omar Radi y Taoufik Bouachrine, condenados a 5, 6 y 15 años de cárcel, respectivamente, por delitos sexuales.
HRW sostiene que los delitos contra los tres periodistas son «una táctica utilizada por las autoridades en los últimos años para desacreditar a los disidentes».
Asimismo, HRW critica la «exclusión» de algunos activistas del movimiento de protestas rifeño Hirak, entre ellos su líder Naser Zefzazi, condenados a penas de hasta 20 años de cárcel, de las medidas de gracia dadas por le monarca en agosto, cuando indultó a casi 5.000 cultivadores de cannabis y a otras 708 personas que habían sido detenidas por otros delitos.
Respecto al Sáhara Occidental, un territorio controlado en su mayoría por Marruecos pero disputado por los secesionistas del Frente Polisario, HRW denuncia que 19 saharauis «permanecieron en prisión después de ser condenados en juicios injustos en 2013 y 2017 por matar a 11 miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes en 2010, en medio de acusaciones de confesiones forzadas y tortura» tras el desmantelamiento en 2010 del campamento saharaui de Gdeim Izik. EFE
fzb/mt/jam