HRW reprocha a Guinea-Conakri la represión y el retraso en la vuelta a un gobierno civil
Dakar, 2 dic (EFE).- La organización Human Rights Watch (HRW) reprochó este lunes al Gobierno de transición de Guinea-Conakri la represión de la oposición y los medios de comunicación, así como el retraso en la vuelta al orden constitucional por medio de un gobierno civil, prevista en inicio para antes de este diciembre.
«Las autoridades militares de Guinea han tomado medidas enérgicas contra la oposición, los medios de comunicación y la disidencia pacífica desde que tomaron el poder en un golpe de Estado en septiembre de 2021, y han incumplido sus promesas de restablecer el gobierno civil antes de diciembre de 2024», señaló HRW en un comunicado.
«Cuando el general Mamady Doumbouya derrocó a su predecesor autocrático, Alpha Condé, se comprometió a reconstruir el Estado, respetar los derechos humanos e impartir justicia», señaló la investigadora principal sobre el Sahel de HRW, Ilaria Allegrozzi.
Sin embargo, durante los dos últimos años, su junta militar «ha continuado en gran medida donde lo dejó Condé, asesinando, intimidando y silenciando a los críticos, y torturando y haciendo desaparecer a los sospechosos de trabajar con la oposición política».
En una investigación con decenas de testimonios, HRW llegó a la conclusión de que la represión ha causado la muerte de «decenas de manifestantes y otros residentes de Conakri», la capital, desde el pasado enero.
El Frente Nacional para la Defensa de la Constitución (FNDC), una destacada coalición de grupos de la sociedad civil y partidos de la oposición guineanos, así como otras organizaciones consultadas por HRW, señalaron que hasta 59 personas, entre ellas al menos cinco niños, han muerto desde junio de 2022 durante las protestas por la restauración de un régimen democrático.
«Algunos eran manifestantes, mientras que otros eran ciudadanos de a pie que se encontraban en el lugar equivocado en el momento equivocado», aseguró la organización pro derechos humanos, que envió el 5 de noviembre los resultados de la investigación al ministro de Justicia guineano, Yaya Kairaba Kaba, pero no obtuvo respuesta.
Según HRW, las autoridades «han fracasado sistemáticamente en investigar las muertes y otros abusos cometidos durante las protestas políticas y en procesar a los presuntos responsables».
Oumar Sylla, conocido como Foniké Menguè, y Mamadou Billo Bah, dos destacados miembros de la oposición, fueron presuntamente torturados y secuestrados el pasado 9 de julio por la junta militar «para silenciar la disidencia y la oposición política», dijo también la organización, que reprobó al Gobierno por no reconocer su detención ni responder sobre su paradero.
Las autoridades militares también «han bloqueado y suspendido medios de comunicación, amenazado y detenido arbitrariamente a periodistas».
El período de transición en Guinea-Conakri debería finalizar este mes de diciembre, según lo acordado entre la junta y el bloque regional de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO).
Sin embargo, el pasado 18 de septiembre, el ministro de Asuntos Exteriores, Morissanda Kouyaté, anunció que las elecciones presidenciales no tendrían lugar a finales de 2024, sino en 2025; mientras que afirmó que el referéndum para aprobar una nueva Constitución sí se mantendría a finales del presente año, aunque todavía no se ha establecido una fecha.
El pasado 29 de octubre, las autoridades guineanas disolvieron 53 partidos, suspendieron las actividades de otros 54 y pusieron bajo observación a 67 formaciones durante tres meses. EFE
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