Irán pide que Arabia Saudí una desde La Meca a los musulmanes frente EEUU e Israel
El Cairo, 27 sep (EFE).- El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, pidió a Arabia Saudí, cuna del islam, que una «desde La Meca» a las naciones islámicas contra los «complots» de Washington e Israel, al tiempo que quitó importancia al impacto de las sanciones impuestas por Estados Unidos sobre su país, afirmando que Irán siempre «encontrará alternativas».
En una entrevista concedida desde Nueva York a la cadena catarí Al Jazeera y difundida a última hora del sábado, el presidente iraní insistió en que «Irán no caerá», y acusó al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, de «engañar» al presidente estadounidense, Donald Trump, y de «arrastrarlo» a la guerra, pensando que el régimen de Irán «caerá en dos o tres días».
En ese contexto, y pese los ataques que Irán está realizando a los países árabes aliados de EE.UU, Pezeshkian insistió en la unión de los musulmanes y en el papel que Arabia Saudí para «unir a las naciones islámicas» y lograr así que «Israel no pueda atacarnos».
Así, calificó de «paso hacia adelante» para que «los musulmanes actúen juntos» la alianza defensiva que Arabia Saudí, Turquía y Pakistán suscribieron recientemente en La Meca, y afirmó que su país «estamos dispuestos a participar» en ella, aunque destacó que «aún no sabemos los detalles».
«Mi mensaje a las naciones musulmanas es; venid a sentarnos y a unirnos. Tenemos los capitales y las capacidades. Ellos (EE.UU e Israel) usan la fuerza contra nosotros y nos empujan a entrar en conflictos unos contra otros. Vamos a sentarnos y a solucionar los problemas entre nosotros», dijo.
El mandatario iraní, quien recitó varios versículos del Corán que llaman a la unidad entre los musulmanes, reiteró que los ataques de la República Islámica contra sus vecinos árabes -incluidos Jordania y Catar- fueron dirigidos «contra las bases estadounidenses» en esos países «desde los que se ataca Irán».
En cuanto a las sanciones a su país, descartó que éstas provoquen una revolución popular en Irán, alegando que la guerra «ha unido a los iraníes».
«Imaginaron que vienen y asesinan a nuestro líder (en alusión al líder supremo, Ayatolá Jameini), y que el pueblo iba a salir a las calles e iba a derrocar al régimen. Superaremos todos los problemas con fuerza, a pesar de todas las sanciones», dijo el mandatario.
«Cualquier camino que nos cierran, encontraremos una alternativa, y si no la encontramos, construiremos una nueva. Moriremos, pero no nos doblegaremos», añadió, afirmando que Rusia y China «nos apoyaron mucho políticamente, y también en lo económico» y que «tenemos con ellos buenos tratos».
También acusó a EE.UU e Israel de «incendiar» las guerras en Oriente Medio, pero que pese a los «actos más brutales en Gaza, Líbano y Siria», no han podido doblegar a esos pueblos..
«¿Y podrá (Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí) cambiar al régimen en Irán, cuya población es de 92 millones? de habitantes», se preguntó.
«Netanyahu ha arrastrado a EE.UU (a la guerra en Irán) y engañó a Trump. (Le dijo que) si asesinamos al líder (iraní) Irán se rendirá y cambiaremos al régimen», recalcó el presidente iraní, asegurando que «ahora nuestro pueblo está más unido que nunca, soporta las dificultades y defenderá su sistema y su país».
El político iraní reconoció en la entrevista que su país «no se fía» del diálogo con EE.UU, pues «suscriben los acuerdos y los incumplen al día siguiente», si bien insistió en que «queremos que cumplan el memorando» firmado por Washington y Teherán en junio con la mediación de Pakistán. EFE
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