Jameneí llama a iraníes a unirse al aniversario de la Revolución para desanimar al enemigo
Teherán, 9 feb (EFE).- El líder supremo iraní, Ali Jameneí, llamó este lunes a los iraníes a participar en el 47 aniversario de la Revolución Islámica el miércoles para que “el enemigo retroceda en su ambición contra Irán” y aseguró que el poder de un país está más relacionado con su voluntad que con sus misiles.
“La presencia del pueblo en la marcha y la expresión de lealtad a la República Islámica harán que el enemigo retroceda en su ambición contra Irán y los intereses nacionales”, dijo Jameneí en un discurso con motivo del próximo aniversario.
La máxima autoridad política y religiosa iraní aseguró que mostrando “poder nacional” con unidad llevará “al desánimo al enemigo, porque mientras el enemigo no se desaliente, no dejará de causar molestias”.
«El poder nacional está más relacionado con la voluntad y la resiliencia de las naciones que con los misiles y los aviones”, dijo Jameneí, que ayer no participó en un encuentro con comandantes de la Fuerza Aérea iraní, que fue el primer cuerpo militar en unirse a la revolución en 1979, como hace todos los años.
El religioso indicó que el 11 de febrero 1979 -aniversario del triunfo de la Revolución Islámica- se logró “una gran victoria al liberar al país de la intervención extranjera, y a lo largo de estos años ha resistido los esfuerzos continuos del enemigo por restaurar la situación anterior”.
El discurso de Jameneí se produce en uno de los momentos más bajos de la República Islámica, tras haber reprimido brutalmente las protestas que pedían su fin y con la amenaza de Estados Unidos de intervenir militarmente en el país si no se alcanza un acuerdo nuclear.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre por la caída del rial den Teherán, pero pronto se convirtió en un movimiento que se extendió a todo el país pidiendo el fin de la República Islámica, y que fue aplastado el 8 y 9 de enero.
El Gobierno iraní reconoce la muerte de 3.117 personas en una violencia que atribuye a Estados Unidos e Israel, pero la ONG opositora HRANA, con sede en EE.UU., los sitúa en 6.961, si bien continúa verificando más de 11.000 posibles muertes, así como 51.000 arrestos.
La relatora especial de la ONU para Irán, Mai Sato, ha señalado que informes de médicos dentro de Irán indicaban que podrían haberse registrado hasta 20.000 muertos por la represión, aunque según Naciones Unidas estas cifras son difíciles de corroborar.
Tras la represión de esas protestas, las autoridades iraníes han lanzado una campaña de arrestos de importantes figuras políticas moderadas y activistas que criticaron la matanza.
Al mismo tiempo, Irán y Estados Unidos reanudaron la semana pasada negociaciones para cerrar un acuerdo nuclear, en su primera reunión desde la guerra de los 12 días entre Teherán y Tel Aviv, en la que participó Washington con el bombardeo de instalaciones nucleares iraníes.
Ambas partes calificaron el encuentro como “bueno” y se emplazaron para una nueva reunión “pronto”, a pesar de las diferencias en torno al programa de misiles iraní y su apoyo a grupos regionales como Hizbulá o Hamas, que Washington quiere detener y Teherán se niega a ello. EFE
ash-jlr/jlp