Jefe de Hizbulá pide lidiar con los ataques israelíes y dice que no toleran «humillación»
Beirut, 3 feb (EFE).- El líder del grupo chií libanés Hizbulá, Naim Qassem, defendió este martes que es necesario encontrar una forma de lidiar con los continuados ataques israelíes contra el Líbano y aseguró que su formación elegirá el «martirio» frente a la «humillación» si esas son las dos únicas opciones.
«Nos dicen que nuestras capacidades son limitadas y que los israelíes podrían matarnos. Nosotros decimos: entre la espada y la humillación, jamás aceptaremos la humillación; entre la humillación y el martirio, elegimos el martirio», dijo el secretario general durante un discurso televisado por canales afines.
«Nuestra postura es clara e inequívoca: existe una agresión y debemos considerar cómo enfrentarla, y cómo lograr la soberanía. Para nosotros, se trata de la defensa, no de la rendición», agregó.
Israel continúa atacando el territorio libanés prácticamente a diario pese al alto el fuego en vigor desde finales de 2024, que puso fin a una guerra durante la que se estima que Hizbulá perdió alrededor de dos tercios de su armamento, además de a la mayor parte de su cúpula.
El lunes mismo, dos de los ataques israelíes dejaron un muerto y ocho heridos en las localidades meridionales de Ansariyeh y Qlailah, mientras otras dos áreas tuvieron que ser evacuadas antes de que el Ejército israelí bombardeara presuntos objetivos de Hizbulá en ellas.
Qassem consideró que restaurar la soberanía del Líbano es una responsabilidad «colectiva», por lo que expresó su disposición a dialogar con aquellos actores que compartan su visión para encontrar una hoja de ruta que les permita «repeler la agresión».
«Estamos en una fase de defensa de nuestra tierra, nuestra existencia y nuestra liberación. No nos enfrentamos a un simple problema llamado ataques, sino a una agresión existencial que busca borrar nuestra existencia», insistió el jefe de Hizbulá durante su intervención.
En esta línea, consideró que Israel pretende sembrar el miedo entre la población para que no opongan resistencia a sus maniobras, pero aseveró que desde el movimiento chií no van a renunciar a su «tierra», en referencia a varias colinas del sur del país ocupadas por las tropas israelíes.
«Lo que se requiere es presionar a Estados Unidos y al enemigo israelí para que implementen el acuerdo (de alto el fuego) y detengan la agresión», concluyó Qassem. EFE
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