La asociación de carreras de galgos recurre el veto a las competiciones en Nueva Zelanda
Bangkok, 14 ago (EFE).- La asociación rectora de las carreras de galgos en Nueva Zelanda, Greyhound Racing, pidió al Tribunal Supremo impedir que el Gobierno prohíba a partir de agosto de 2026 estas competiciones de perros que son señaladas como crueles y violentas por las organizaciones animalistas.
Greyhound Racing publicó en su página de Facebook un comunicado, que circuló este jueves en medios neozelandeses, en el que explica que la postura del Ejecutivo «tiene importantes consecuencias económicas y sociales».
«Este deporte generó 1.054 empleos equivalentes a tiempo completo y contribuyó con 159,2 millones de dólares neozelandeses (unos 81 millones de euros) a la economía en el año fiscal 2023», señala el escrito.
Aunque la asociación -que apoya a los clubes afiliados en esta disciplina- aseguró que su asesor jurídico presentó un recurso ante la máxima corte, no ofreció detalles sobre los plazos de espera o el alcance de la respuesta que aguardan.
En diciembre de 2024, el Gobierno presentó un proyecto de ley para prohibir estas carreras debido a la «inaceptablemente alta» tasa de lesiones que se registra entre estos animales de competición.
«A pesar de los importantes progresos realizados por el sector de las carreras de galgos en los últimos años, el porcentaje de perros heridos sigue siendo elevado y ha llegado el momento de tomar una decisión en interés de los animales», dijo entonces el viceprimer ministro, Winston Peters, en un comunicado.
La propuesta, apoyada por la coalición conservadora gobernante y por la oposición laborista, también busca evitar el sacrificio y realojar a unos 2.900 galgos de competición registrados en el país.
En Nueva Zelanda, donde este tipo de competiciones son populares, hay siete clubes de carreras de galgos y seis pistas de carreras.
Con esta medida, Wellington busca unirse a otros territorios que ya han prohibido esta controvertida industria, como Argentina (2016), Uruguay (2018) o el estado estadounidense de Florida (2021). EFE
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