La ayuda humanitaria de EEUU a Birmania se desploma con Trump: de 237 millones a sólo 8,5
Ginebra, 25 jun (EFE).- Estados Unidos, durante mucho tiempo principal suministrador de ayuda humanitaria a Birmania (Myanmar), ha reducido su asistencia al país de 237 millones de dólares en 2024 a sólo 8,5 millones en 2025, con la llegada a la presidencia de Donald Trump, indicó este miércoles un relator de Naciones Unidas.
En términos relativos, Estados Unidos aportaba un 30 % de la financiación de las agencias humanitarias para Birmania, un país donde casi 22 millones de personas dependen de esta ayuda, mientras que el porcentaje actual es sólo del 5 %, subrayó el relator de la ONU para el país, Tom Andrews, en rueda de prensa.
«EE. UU. no es el único que está caminando en la dirección equivocada en cuanto a ayuda humanitaria y apoyo a la democracia y los derechos humanos en Birmania. Pero después de haber liderado estas inversiones, sus recortes son devastadores», señaló Andrews, excongresista demócrata en Maine (EE. UU.).
En una jornada en la que los países de la OTAN debaten un aumento del gasto en defensa, Andrews subrayó que es importante que esos países, que también han reducido en muchos casos su asistencia a los programas de ayuda en Birmania, «den un paso adelante en materia humanitaria y derechos humanos».
«Es más sensato invertir en las causas de la inestabilidad e inseguridad que en las consecuencias», afirmó el relator de Naciones Unidas.
Andrews recordó que desde el golpe militar de 2021 más de 6.800 personas han sido asesinadas en Birmania, 22.000 han sido detenidas por su oposición a la Junta y hay más de 3,5 millones de desplazados por conflictos y persecución, frente a los 300.000 que había antes de que el ejército recuperara el poder.
En un país ya en colapso humanitario, la situación no hizo sino empeorar tras el terremoto de 7,7 grados del pasado 28 de marzo, que causó 3.800 muertos y 200.000 desplazados, y al que la Junta respondió con bloqueos a la ayuda humanitaria en zonas controladas por la oposición y desalojos de campos de desplazados por el seísmo.
El relator recordó los planes de la Junta de celebrar unas elecciones -no ha habido comicios desde el golpe de hace cuatro años, al haberse prorrogado desde entonces el estado de emergencia-, y señaló que la comunidad internacional tiene la obligación de no reconocer sus resultados si finalmente se celebra.
«Será una farsa, un fraude», afirmó el relator, quien insistió en que la Junta sigue perdiendo control de territorio y no cuenta con ningún apoyo popular.
Andrews señaló que aunque la experiencia siria del pasado año, cuando cayó repentinamente Bachar al Asad, demostró que el futuro de este tipo de regímenes es impredecible, la Junta birmana aún tiene importantes recursos financieros y armamentísticos, principalmente por parte de Rusia y China, sus principales suministradores.
El relator señaló a este respecto que se ha logrado reducir en un tercio la llegada de armas a Birmania desde el extranjero, gracias a controles a las operaciones bancarias para su compra desde países de la región como Singapur o Tailandia. EFE
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