La cinta ‘Loco México Mágico’ reivindica al mexicano ante los estereotipos de Hollywood
David Álvarez
Ciudad de México, 13 ago (EFE).- Con la comedia ‘Loco México Mágico’, el director Carlos Santos busca revertir las narrativas de Hollywood en las que los mexicanos “son los antagonistas” de las superproducciones estadounidenses, mientras que los estadounidenses quedan como los “héroes”, según explicó a EFE con motivo del estreno de la cinta este jueves.
En una cartelera dominada por ‘Spider-Man: Brand New Day’ y ‘La Odisea’ de Christopher Nolan, Santos decide ambientar la historia de su filme en Alvarado, un pequeño pueblo del estado de Veracruz (oriente), donde el alcalde Benito decide impulsar su carrera política realizando una película con la ayuda de Juan (Daniel Sosa), un videógrafo acostumbrado a grabar eventos.
“Es una película que logra exaltar un poco la alegría del mexicano en comparación con las historias que normalmente se cuentan de nosotros. Es parte de nuestra responsabilidad contarnos historias que también nos hagan sentido”, explica Sosa sobre cómo debería ser el cine mexicano.
Tras sus reconocidas ‘Chilangolandia’ (2021) y ‘Señora influencer’ (2023), Santos quería seguir ahondando en el surrealismo mexicano y cambiar a los héroes preestablecidos, sus vecinos norteamericanos, por personajes que sí se correspondan con la realidad de su país.
“La película tiene este conflicto de identidad que todos los mexicanos tienen porque todos consumimos cultura americana y amamos a Spider-Man, pero al mismo tiempo tenemos que aguantar que ellos digan mentiras de nosotros”, reflexiona.
Para Santos, el cine también juega un papel fundamental en la construcción de la identidad de una sociedad, especialmente cuando, como ocurre con el cine estadounidense, sus historias tienen un alcance internacional.
“La identidad de una sociedad es fruto de las historias que se cuentan. Así se forjan los mitos y el nacionalismo, y Estados Unidos ha sabido comunicar muy bien su ideología a través de sus películas, no solamente a sus habitantes, sino al resto del mundo”, señala.
Orígenes humildes
A Sosa le es inevitable compararse con su personaje Juan y recordar sus inicios como monologuista cómico. Entonces iba de bar en bar por Ciudad de México en busca de un escenario donde comenzar su carrera y conseguir una oportunidad para despuntar, como Juan y tantos jóvenes mexicanos.
“Cuando empezaba me cerraban las puertas de los bares, iba en transporte público a probar mis chistes y me decían que no había lugar, o me lo robaban o que ya era tarde. Sé lo que es sentir esa frustración y ese enojo porque no te den una oportunidad”, revela Sosa.
Esa frustración por no encontrar oportunidades es uno de los sentimientos que Santos identifica en sus personajes y traslada a sus películas, independientemente de si están ambientadas en Ciudad de México o en Alvarado, Veracruz.
“A los mexicanos muchas veces les dicen que no, e incluso ellos mismos terminan diciéndose que no. Como latinoamericanos, en general, tenemos un estigma de que siempre tenemos que estar en un tercer, cuarto o quinto lugar”, añade.
Es por ello que en ‘Loco México Mágico’ quería una historia de éxito para sus protagonistas, como una forma de reivindicar su capacidad para superar sus propias dudas.
“Todo el mundo hemos pasado por este momento de duda hacia ti mismo y de no confiar en ti, pero cuando tienes la oportunidad enfrente hay una toma de decisión que te obliga a hacer cosas distintas”, sentencia Santos. EFE
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