La conferencia de Bonn abre entre promesas para COP31 y peticiones de ayuda a países ricos
Berlín, 8 jun (EFE).- La Conferencia de Bonn sobre el Cambio Climático de 2026, cita preparatoria para la COP31 que acogerá Turquía en noviembre próximo y cuyas negociaciones liderará Australia, quedó este lunes inaugurada con las promesas de avances y las peticiones dirigidas a los países desarrollados para financiar la lucha contra el calentamiento global y sus consecuencias.
En el 64º periodo de sesiones de los órganos subsidiarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el ministro turco de Medioambiente, Urbanización y Cambio Climático y presidente designado de la COP31, Murat Kurum, prometió que habrá una «hoja de ruta» para el martes con «objetivos» y «medidas» a adoptar.
«Compartiremos con ustedes nuestros objetivos mediante cifras concretas y también expondremos las medidas que tomaremos para llevar a la práctica las decisiones adoptadas sobre el terreno», prometió Kurum, después de que el secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, pidiera a los participantes acelerar su trabajo.
«Estamos siendo testigos de la necesidad imperiosa de acelerar», dijo Stiell, quien alertó de que «el calor mortal mata a miles de personas en un solo día», «los efectos de El Niño -potenciados por la crisis climática- auguran más daño y crisis inflacionistas» y en el que la guerra en Oriente Medio «asfixia» a las economías del planeta.
En este contexto, «las próximas dos semanas representan una oportunidad crítica para nosotros», señaló Kurum con la vista puesta en el día 18, última jornada de la conferencia, mientras que el ministro para el Cambio Climático y Energía de Australia, Chris Bowen, expresó su optimismo dado que los participantes comparten las soluciones ante el calentamiento global.
Esas respuestas son, a su entender, más energías limpias, más electrificación, menos dependencia de los combustibles fósiles, más soberanía y fiabilidad energética y la reducción de las emisiones de gases con efecto invernadero.
Petición de recursos a los desarrollados
Menos sintonía demostraron las intervenciones del llamado «Sur Global», pues la representante de Uruguay, en nombre del conocido Grupo 77 más China, solicitó «medios para la implementación, incluida la financiación para adaptación, la transferencia de tecnología y la creación de capacidades de las partes que son países desarrollados hacia los países en desarrollo» en materia de adaptación.
Además, ese grupo «reiteró su profunda preocupación por el retraso en la transición del Fondo de Adaptación para que preste servicio exclusivamente al Acuerdo de París», indicó la representante uruguaya.
También con tono crítico se mostró el representante sudafricano, que en representación de los países conocidos como BASIC (Brasil, Sudáfrica, la India y China) puso de relieve la «cuestión por resolver» que representa la «insuficiente aportación de apoyo financiero por parte de los países desarrollados».
Asimismo, «hay que abordar los nuevos retos que plantean el unilateralismo y el proteccionismo», declaró el representante de los BASIC.
Chipre, país que actualmente asume la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea, exhibió el compromiso comunitario con la consecución de los objetivos del Acuerdo de París, que incluyen limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 °C respecto a los niveles preindustriales y reconoció «la necesidad urgente de aumentar la financiación».
Preocupación entre más pobres y sociedad civil
Dichos recursos deben servir, «en particular, a la adaptación de los países más vulnerables», grupo de naciones que, a través de Timor Oriental, expresó su «gran preocupación» por, a su entender, la insuficiencia de los «actuales esfuerzos» en materia de mitigación de los efectos del cambio climático.
«Nos encaminamos hacia una situación en la que es inevitable que se supere en cierta medida el límite de 1,5 °C», dijo el representante de las 44 naciones más desfavorecidas.
Igualmente se hicieron eco de esta preocupación en Bonn organizaciones como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), que instó a intensificar la lucha contra el calentamiento global.
«Necesitamos acelerar los esfuerzos, porque actualmente no estamos en la trayectoria compatible con el objetivo de 1,5 °C que el mundo necesita desesperadamente. Los países que negocian aquí son quienes deben corregir el rumbo, porque fueron ellos quienes asumieron ese compromiso» bajo el Acuerdo de París, apuntó en una rueda de prensa Fernanda Carvalho, responsable de Políticas de Clima y Energía de WWF.
Esta preocupación ya la expresaron desde la Red de Acción por el Clima Internacional (CAN), que agrupa a 2.500 organizaciones de la sociedad civil y desde la que se pidió más cooperación internacional.
«Los efectos climáticos, cada vez más devastadores y frecuentes, agravan este sufrimiento. Lo que el mundo necesita ahora es la certeza de que los gobiernos cooperarán para hacer frente a estos daños», manifestó esta red en un comunicado.
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