La deforestación en la Amazonía brasileña sube un 4 % en el último año tras varias caídas
São Paulo, 7 ago (EFE).- La deforestación en la Amazonía brasileña aumentó un 4 % en el último año, un incremento que interrumpe una racha de cuatro caídas consecutivas y que se debe en parte a la multiplicación de los incendios, según datos preliminares divulgados este jueves por el Gobierno.
La destrucción de vegetación nativa afectó a 4.495 kilómetros cuadrados del mayor bosque tropical del planeta entre agosto de 2024 y julio de 2025.
El dato proviene del sistema de alertas del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE, por sus siglas en portugués) y precede a la cifra definitiva, que toma imágenes satelitales más precisas y será publicada en noviembre.
Pese al aumento, se trata del segundo menor nivel de deforestación en la serie histórica que empezó en 2016, después del mínimo logrado entre 2023 y 2024, cuando fueron destruidos 4.321 kilómetros cuadrados de vegetación nativa.
Además, la superficie afectada tanto por la tala como por los incendios en el último año está lejos del pico de 9.216 kilómetros cuadrados registrado en 2020, en pleno Gobierno del presidente Jair Bolsonaro (2019-2022), caracterizado por su agenda antiambientalista.
El 84 % de la deforestación se debió al corte raso de árboles, mientras que el 15 % fue provocado por incendios y el 1 % por la minería.
Sin los incendios, que arrasaron la mayor superficie de la Amazonía desde que se tienen registros el año pasado, el Gobierno destacó que la deforestación hubiese disminuido un 8 % anual, en vez de subir un 4 %.
En las áreas naturales protegidas de la región, la destrucción cayó un 26 % entre agosto de 2024 y julio de este año hasta los 90 kilómetros cuadrados.
Por otra parte, la destrucción de vegetación en el Cerrado, la sabana tropical que ocupa gran parte del centro de Brasil, tuvo una caída del 20,8 % en el último año, con 5.555 kilómetros cuadrados afectados.
Es la primera reducción que se registra en este ecosistema, muy amenazado por la expansión del sector agropecuario, después de cuatro subidas consecutivas que llevaron a un récord de destrucción el año pasado, con 7.014 kilómetros cuadrados afectados.
En cuanto al Pantanal, el mayor humedal del planeta, ubicado en la frontera con Bolivia, la deforestación cayó un 72 % anual hasta los 319 kilómetros cuadrados.
Desde su toma de posesión en enero de 2023 tras los años de Bolsonaro, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva ha hecho del combate a la deforestación una de sus principales banderas y se ha comprometido a reducir a cero la destrucción de vegetación de aquí a 2030.
Brasil albergará en noviembre en la ciudad amazónica de Belém la próxima Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU (COP30), momento en que el país se quiere presentar como líder mundial de la agenda ambiental.
Sin embargo, el Congreso del país aprobó recientemente un proyecto de ley que debilita los requisitos ambientales para obras y proyectos y que busca facilitar, por ejemplo, la exploración de petróleo en una área marítima cercana a la desembocadura del río Amazonas.EFE
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