La justicia belga detecta irregularidades en la ley del servicio militar voluntario
Bruselas, 28 ago (EFE).- El Consejo de Estado de Bélgica considera que el proyecto de ley para introducir el servicio militar voluntario en el país -a través de una carta dirigida a todos los jóvenes de 18 años- no respeta ciertos aspectos legales en el tratamiento de los datos.
El gobierno belga de coalición encabezado por el nacionalista flamenco Bart De Wever anunció el pasado febrero que quiere introducir el servicio militar voluntario para jóvenes a partir de los dieciocho años, con el fin de aumentar el número de reservistas de los 6.600 actuales a 20.000 para 2029.
Para poner en marcha este proyecto, todos los jóvenes recibirán una misiva al cumplir los 18 para invitarles a servir voluntariamente durante un año en el Ejército, con un sueldo de unos 2.000 euros al mes, tras lo cual se convertirán en reservistas activos por una década.
Según el borrador de la ley, el ministerio de Defensa podrá acceder a ciertos datos del Registro nacional de personas físicas para enviar esas cartas.
Sin embargo, el Consejo de Estado, a cuyo dictamen sobre esta propuesta de ley ha tenido acceso el periódico francófono Le Soir, considera que este texto no establece de manera lo suficientemente concreta los «elementos esenciales» del tratamiento de datos.
Además, el mayor tribunal administrativo del país también cree desproporcionado el acceso a cierta información (lugar de nacimiento, número de registro civil) en relación con la finalidad prevista.
Por otra parte, el tribunal señala la falta de claridad y previsibilidad de la norma. Una disposición del proyecto de ley autoriza la transmisión de datos a otras autoridades de forma muy amplia e indefinida, lo que, según el informe, impide que los jóvenes sepan quién recibirá sus datos y con qué fines.
Asimismo, según acusa este tribunal, la propuesta legal no especifica el periodo de conservación de los datos personales recopilados y no prevé una protección detallada de esta información adaptada a los menores (quienes tienen 17 años hasta que reciben la carta).
En el mes de julio, la Autoridad de Protección de Datos del país también se pronunció en contra de esta ley.
En Bélgica, El Consejo de Estado puede suspender las medidas decretadas por el gobierno o un ministro si considera que existe una causa de ilegalidad que lo justifique.
Pese a su proyecto para ampliar el número de reservistas, Bélgica no contempla volver al servicio militar obligatorio, como se plantean países como Alemania. EFE
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