La ONU pide 852 millones de dólares en ayuda humanitaria para 2,4 millones de somalíes
Nairobi, 28 ene (EFE).- Somalia afronta en 2026 una crisis humanitaria cada vez más intensa por la sequía, el conflicto y el brote de enfermedades, que requiere 852 millones de dólares (casi 712 millones de euros) para ayudar a 2,4 millones de personas que necesitan asistencia vital, advirtió este miércoles la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
«Los efectos combinados de la grave sequía, el conflicto en curso y el aumento vertiginoso de los precios de los alimentos -incluidos los cereales y el agua importados- han llevado la inseguridad alimentaria de Somalia a niveles críticos», subrayó la OCHA en un comunicado publicado en la red social X.
La situación ha empeorado tras la ausencia de lluvias de julio a septiembre pasado en el norte, y la falta de precipitaciones de octubre a diciembre en todo el país.
Las regiones del norte han soportado una cuarta temporada de lluvias fallida consecutiva, con niveles de precipitación un 60 por ciento por debajo del promedio, las condiciones más secas registradas desde 1981.
El calor extremo (35-40 °C) ha acelerado la pérdida de agua, dejando pastizales resecos y pozos de agua agotados, lo que está incrementando el coste del preciado líquido del agua y agravando los riesgos para la salud pública.
La muerte del ganado y los desplazamientos pastorales generalizados evidencian el colapso de los medios de vida tradicionales y la creciente vulnerabilidad de la población, según la agencia de la ONU.
Entre octubre y diciembre de 2025, 4,4 millones de personas (el 23 % de la población) entraron en la fase 3 de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (CIF) -herramienta que mide la gravedad de situaciones de seguridad alimentaria en cinco fases de mejor a peor-, incluidas 921.000 en situación de emergencia (fase 4).
«Las tasas de desnutrición están aumentando, y se proyecta que 1,85 millones de niños menores de 5 años sufrirán desnutrición aguda, incluyendo 421.000 casos graves entre agosto de 2025 y julio de 2026», enfatizó.
En ese contexto, el frágil sistema de salud de Somalia se encuentra bajo «enorme presión», ya que el acceso deficiente al agua potable y los desplazamientos provocados por la sequía han desencadenado un repunte de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como la diarrea aguda por coronavirus, el cólera y otros brotes, que afectan a muchos niños que no reciben dosis en el país.
Por otro lado, el conflicto «sigue siendo un factor crítico de las necesidades humanitarias en Somalia, con combates entre clanes, ataques de represalia y ofensivas militares» contra grupos yihadistas.
«La imprevisibilidad de los movimientos debido a los puestos de control, las emboscadas, los artefactos explosivos improvisados y las hostilidades, sumada a los daños a la infraestructura, la tributación informal y la irregularidad en los permisos de viaje han incrementado los costos y retrasado la ayuda», según la OCHA. EFE
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