La UE necesita políticas adicionales para la reducción de emisiones, según experta
Redacción Medioambiente, 3 sep (EFE).- Los cambios requeridos para la reducción de emisiones en Europa van en el sentido correcto, pero la UE necesita políticas y medidas adicionales para alcanzar esos objetivos, explica a EFE Eike Karola Velten, autora principal de la tercera edición del informe del Observatorio Europeo para la Neutralidad Climática publicado este miércoles.
Velten, experta en infraestructuras en el Ecologic Institute de Berlín, apunta que el trabajo del Observatorio Europeo para la Neutralidad Climática muestra que «el progreso sigue siendo demasiado lento» y subraya que muchos de los cambios necesarios sobre el terreno no están ocurriendo con la rapidez requerida, por lo que «la UE necesita políticas y medidas adicionales para alcanzar el objetivo».
El enfoque del informe está en los factores habilitadores del cambio y la trayectoria general hacia la neutralidad climática, y el nuevo Clean Industrial Deal (Pacto industrial limpio) «representa un paso en la buena dirección, como sucesor del Pacto Verde Europeo».
Sin embargo, «la UE aún carece de un marco coherente de seguimiento y evaluación del progreso que alinee las agendas de competitividad y descarbonización».
Sin este marco, asegura, existe un «riesgo real» de que las políticas se desarrollen de forma aislada, especialmente cuando partes del paquete Omnibus y otras propuestas recientes «podrían debilitar» las leyes climáticas de la Unión Europea.
La experta coordinadora del equipo de energía en el Ecologic Institute asevera que, sin una estrategia de inversión a largo plazo «bien coordinada y políticas más sólidas» para cerrar la brecha de inversión climática de 344.000 millones de euros, la UE corre el riesgo de no alcanzar su objetivo climático para 2030 de reducción del 55 % de emisiones.
Dependencia de los combustibles fósiles
Pese a haber reducido las importaciones desde Rusia, la UE gastó casi 400.000 millones de euros en compras de combustibles fósiles en 2024, «gran parte de ello en el costoso gas natural licuado».
Esta dependencia eleva los precios de la energía, debilita la competitividad industrial y desvía recursos que podrían destinarse a inversiones limpias, asegura Velten.
«Si no se eliminan gradualmente los subsidios a los combustibles fósiles y no se redirige el gasto hacia energías renovables y eficiencia energética -alerta- la UE seguirá generando nuevas dependencias y ralentizando el ritmo de la transición ecológica».
Recuerda que «Europa es el continente que más rápido se está calentando y el aumento de las emisiones está provocando eventos cada vez más extremos y destructivos». Y el Mediterráneo es especialmente vulnerable, con condiciones ideales para incendios forestales devastadores, como los registrados este verano en España, con la pérdida de unas 380.000 hectáreas, que representa aproximadamente el 2 % de su superficie forestal.
«Esa magnitud de pérdida podría reducir temporalmente el sumidero natural de carbono de la UE hasta en un 0,4 %», y en términos más generales, «la capacidad de absorción de carbono natural de Europa se ha debilitado en los últimos años debido a la intensificación de los incendios».
Por otra parte, los ‘stocks’ de carbono forestal «solo están creciendo alrededor de un 1,7 % anual, un ritmo demasiado lento para alcanzar el objetivo de 2030», por lo que, subraya, «proteger y restaurar los bosques es fundamental. Es necesario plantar y conservar más árboles y frenar las tasas de deforestación».
La UE debería respaldar esto con una «supervisión más sólida e incentivos» para que los propietarios gestionen los bosques de forma climáticamente inteligente.
Presupuestos para la acción climática
Los Estados miembros enfrentan varios desafíos respecto al presupuesto público destinado a la acción climática, señala la experta.
Apunta que la implementación de las nuevas reglas fiscales reformadas de la UE, establecidas por el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, ha puesto a varios países «bajo presión» para reducir el gasto público, lo cual entra en conflicto con la necesidad probable de aumentar el mismo para cubrir las necesidades de inversión climática de la UE, como sugiere el informe Draghi.
Además, agrega, el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia finalizará en 2026 y el reembolso de los préstamos y subvenciones asignados bajo el programa NextGenerationEU comenzará en 2028, sin que haya aún un sucesor definido. Recuerda que parte de estos fondos estaba destinado a inversiones relacionadas con el clima.
Ante estos desafíos, Velken destaca que la UE «necesita anticipar» un marco de inversión a largo plazo bien informado y coordinado que incluya una estrategia de financiación para la transición climática, anticipando y supervisando el desarrollo de las inversiones a largo plazo.
Esta estrategia debe evaluar el equilibrio entre inversión pública y privada y proponer una combinación de políticas que abarque presupuestos públicos, herramientas fiscales y medidas para reducir el riesgo de inversión privada, así como regulaciones políticas y financieras. EFE
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