Los ganadores democristianos y los socialdemócratas, listos para entablar contactos pronto
Berlín, 24 feb (EFE).- Tanto el bloque conservador de Friedrich Merz, ganador de las elecciones generales del domingo, como los socialdemócratas del canciller saliente, Olaf Scholz, tercera fuerza por detrás de la ultraderecha, mostraron este lunes su disposición a entablar pronto los primeros contactos para explorar la formación de una ‘gran coalición’.
«Cuando miro la distribución de escaños en el Bundestag (Cámara Baja) alemán, tenemos entre CDU y la Unión Socialcristiana (CSU, de Baviera) 208 escaños (…) y, junto con los escaños de los socialdemócratas, que tienen 120 diputados, estaremos con 328 escaños de 630 por supuesto en condiciones de formar Gobierno», señaló Merz en una rueda de prensa.
«Eso es exactamente lo que queremos», aseguró, y afirmó que la dirección del partido ya le ha otorgado su pleno respaldo para esta iniciativa.
Los contactos preliminares ya ha han sido preparados de antemano y Merz conversará este lunes con los copresidentes del Partido Socialdemócrata (SPD), Lars Klingbeil y Saskia Esken, y con Scholz en los próximos días, según reveló.
«Ahora nos estamos preparando para esta fase, que durará inevitablemente algunas semanas», explicó.
Merz reiteró que quiere «aproximadamente en Semana Santa» estar en condiciones de tener un Gobierno en Alemania.
Eso sí, desmintió las informaciones según las cuales se habría abordado ya un posible reparto de carteras.
Líneas rojas
Por el contrario, apuntó a que los contactos se centrarán en tres grandes temas, uno de los cuales es la política exterior y de seguridad, en un momento en el que Europa debe ser capaz de actuar «muy rápidamente», por lo que esta cuestión tiene «prioridad absoluta».
Mientras que en política exterior y con respecto a la guerra de Ucrania las posiciones de conservadores y socialdemócratas están bastante alineadas, en materia de migración y economía -los otros dos grandes temas- sus posturas son más antagónicas.
Merz manifestó la suposición de que los socialdemócratas estarán dispuestos a «resolver el problema» de la migración irregular, pero para el partido de Scholz el cierre de fronteras a los solicitantes de asilo, lo que implica las llamadas devoluciones en caliente, es una línea roja, ya que es contrario al Derecho comunitario.
También en lo económico existen divergencias, pues el SPD quiere asumir más deuda para poder financiar inversiones y subvenciones para atraer a empresas extranjeras con el objetivo de reactivar la economía, mientras que Merz apuesta por bajar los impuestos y reducir los costes.
No obstante, en este ámbito será más fácil llegar a un acuerdo al no necesitar finalmente a Los Verdes como tercer socio de Gobierno, apuntó Merz, debido a la insistencia de este partido en la electrificación de la industria.
La pelota en el tejado de los conservadores
El SPD indicó por su parte que está dispuesto a asumir la responsabilidad de formar parte del Gobierno, a la par que emprender un proceso de renovación interno con el que dar respuesta a su colapso del domingo, cuando obtuvo su peor resultado desde 1890.
«El mundo es turbulento y las decisiones no esperan. Vemos lo que el nuevo Gobierno estadounidense hace o deja de hacer y no sabemos qué decisiones se podrán plantear en Alemania en los próximos días en relación a Ucrania. La política alemana tiene la tarea de hacer fuerte a Europa en esta fase histórica», dijo Klingbeil, en rueda de prensa.
No obstante, enfatizó que la pelota está ahora «en el tejado de Merz» y que es a él a quien corresponde dar los primeros pasos para acercar posiciones, hasta que se produzca una eventual negociación.
Después serían los miembros del SPD quienes deberían ratificar un posible acuerdo y subrayó que solo el curso de las conversaciones permitirá dilucidar si se formará o no una ‘gran coalición’.
«Cuando veo algunas declaraciones de Friedrich Merz en las últimas semanas, incluso en los últimos días, entonces no ha tendido puentes sobre las brechas con el SPD, sino que las ha hecho más profundas. Y estoy intrigado por saber cómo se imagina el señor Merz una cooperación con los socialdemócratas», advirtió.
El SPD perdió 9,24 puntos hasta situarse en el 16,4 %, por detrás del bloque de Merz (28,5 %) y de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), con el 20,8 %, y por delante de Los Verdes (11,6 %) y de La Izquierda (8,8 %).
Tras finalizar el recuento preliminar, la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW), de izquierda populista, se quedó, con un 4,972 % fuera de la Cámara Baja por apenas 13.400 votos.
Su líder, Sahra Wagenknecht, afirmó este lunes que evaluará pasos jurídicos tanto por posibles irregularidades en la votación y el recuento como por lo que considera una manipulación de sondeos en la campaña electoral.
De haber ingresado esta fuerza en el Bundestag germano, una ‘gran coalición’ -el escenario favorecido por Merz desde antes de las elecciones- no hubiera alcanzado numéricamente los suficientes escaños y tendría que haber habido un tripartido con Los Verdes. EFE
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(foto)(vídeo) (audio) (informe a cámara)