Los niveles de agua de los grandes embalses de EE.UU. caen a mínimos históricos
Los Ángeles (EE.UU.), 18 ago (EFE).- Los niveles de agua de los embalses más grandes de Estados Unidos se han desplomado este año hasta las cotas más bajas en décadas a causa de la histórica sequía, que amenaza el suministro hídrico del país.
El lago Powell, el segundo embalse más grande del país, se situó en las últimas 24 horas a unos 3.500 pies, unos niveles que se consideran bajos y preocupantes para el suministro energético y de agua en la región, según los últimos datos de la Oficina de Recuperación de los Estados Unidos (USBR, en inglés).
Los niveles de esta presa, situada en el río Colorado y que atraviesa los estados de Arizona y Utah, descendieron aproximadamente 3,8 pies (1,1 metros) en el último mes, de acuerdo con los mismos datos.
Un estudio de la agencia estadounidense realizado en julio proyectó que las reservas de agua del lago Powell corrían el riesgo de descender hasta niveles cercanos a los 3.490 pies necesarios para generar electricidad.
El lago Mead, el embalse más grande del país, ubicado a orillas del río Colorado, registró unos niveles de unos 1.039 pies en las últimas 24 horas, lo que supone un descenso de 23 pies (siete metros) desde principios de año.
Esta red integrada de reservas registra así su nivel más bajo desde 1957, según datos de The New York Times.
La drástica disminución de estos recursos en los dos embalses más grandes del país sucede a una temporada excepcional de sequía que atraviesa la región oeste y suroeste del país, afectando a siete estados que dependen del río Colorado para el suministro de agua: Aririzona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming, de acuerdo con los datos del Sistema Nacional Integrado de Información sobre la Sequía de EE.UU.
Ambas presas generan energía hidroeléctrica para millones de personas que habitan estos estados, por lo que la caída de sus servicios dejaría sin suministro eléctrico y obligaría a las autoridades a depender de fuentes de energía alternativas que podrían ser más costosas y contaminantes. EFE
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