Los primeros arrestos por la muerte de un ultra apuntan a la extrema izquierda francesa
París, 17 feb (EFE).- Los primeros arrestos este martes en relación con la muerte la pasada semana del joven ultraderechista Quentin Deranque, cinco personas según varios medios que citan a fuentes próximas a la investigación, apuntan a la responsabilidad de la extrema izquierda francesa y dejan en mala posición al grupo de Jean-Luc Mélenchon.
Poco después de que la presidenta del grupo parlamentario de La Francia Insumisa (LFI), Mathilde Panot, negara toda responsabilidad de su grupo en el asesinato, la prensa avanzaba que entre los detenidos figura Jacques-Élie Favrot, asistente parlamentario del diputado de su partido Raphaël Arnault.
Se trata de un controvertido parlamentario, fundador del grupúsculo antifascista Joven Guardia, disuelto por el Gobierno por sus posturas violentas y radicales, al que según los medios pertenecen los seis agresores de Deranque.
En vísperas de que comience la campaña por las municipales, LFI estuvo en el punto de mira del resto de los partidos, atizado por defender a Joven Guardia y de crear con sus declaraciones un clima de violencia que condujo al crimen.
El propio Mélenchon tuvo que hacer piruetas lingüísticas para abordar el asunto que amenaza con lastrar sus ambiciones electorales.
«En la violencia, no todos los golpes están permitidos», indicó el cuatro veces candidato presidencial, que consideró que los autores del crimen se «deshonraron» al golpear al muchacho «de una forma que a todas luces podía conducir a su muerte».
Pero frente a quienes «quieren hacer un uso político del crimen», agregó que «no es lo mismo la violencia ofensiva que la defensiva» y afirmó que el militante, estudiante de matemáticas de 23 años, católico practicante y cercano a círculos patrióticos, «no estaba allí por casualidad ni había ido a jugar», sino que «su objetivo era asociarse a una milicia».
Deranque había acudido el pasado jueves a una concentración convocada por el grupo identitario de extrema derecha Némésis contra la conferencia de la controvertida eurodiputada de LFI Rima Hassan en la facultad de Ciencias Políticas de Lyon.
Tras algunos altercados entre grupos radicales, el joven y dos de sus amigos fueron seguidos por una veintena de encapuchados. Seis de ellos les propinaron una paliza. Dos de los activistas de extrema derecha pudieron escapar, pero Deranque permaneció inerte en el suelo, golpeado en la cabeza, lo que le provocó un traumatismo craneoencefálico que, dos días más tarde, le causó la muerte en el hospital al que fue trasladado.
La condena fue unánime en la clase política, que a instancias del Gobierno tardó poco en apuntar a la extrema izquierda como responsable del crimen.
Sospechas que parecen confirmarse con las primeras detenciones que dejan en mal lugar a LFI y a Mélenchon, que en el pasado defendió a la Joven Guardia y que mantiene en sus filas a Arnault.
El primer ministro, Sébastien Lecornu, les solicitó que «hagan limpieza en sus ideas y en sus filas», al tiempo que pidió detener «la retórica de la confrontación» que amenaza con desbordar el debate político y llegar a la sociedad.
De confirmarse la implicación en el crimen de los detenidos, que están siendo interrogados en dependencias policiales, LFI y Mélenchon quedarían en una posición muy incómoda.
La figura de Favrot dejaría pocas dudas de la implicación de Arnault, que forma parte de su grupo parlamentario. Los medios indican que los otros detenidos pertenecen a Joven Guardia y, al menos dos de ellos, también son cercanos al parlamentario.
Las imágenes de la violenta agresión, grabadas desde edificios colindantes, circularon por los medios y las redes sociales y mostraban a un grupo de encapuchados linchando a un grupo de tres personas.
El fiscal de Lyon, Thierry Dran, aseguró que buscaban identificar «al menos» a seis agresores, por lo que puede haber más detenciones en las próximas horas. EFE
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