Los sindicatos franceses prometen más presión a Lecornu en la preparación del presupuesto
París, 15 sep (EFE).- Los sindicatos franceses prometen poner más presión al nuevo nuevo primer ministro francés, Sébastien Lecornu, con la jornada de protestas que organizan el próximo jueves con la que pretenden pesar de cara a la elaboración de los presupuestos de 2026 para los que piden un cambio radical.
La secretaria general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Sophie Binet, ha criticado que Lecornu esté hablando de ruptura desde su nombramiento el pasado día 9 pero sin poner «ningún acto de ruptura», al término de una reunión con el primer ministro, que está haciendo una ronda de contactos con los sindicatos y partidos políticos.
En declaraciones a la prensa, Binet ha subrayado que su entrevista «confirma más que nunca la necesidad de movilizarse el 18», y ha advertido de que las protestas van a continuar «mientras no haya respuesta» a sus reclamaciones.
La líder del segundo sindicato francés ha señalado que el debate sobre los presupuestos «no se va a llevar a cabo únicamente en la Asamblea Nacional», sino también «en la calle».
Lecornu, uno de los más fieles macronistas como lo ilustra el hecho de que ha estado en todos los gobiernos del presidente francés, Emmanuel Macron, desde que llegó al Elíseo en 2017, tiene ahora como misión básica como primer ministro preparar unos presupuestos para 2026 tras el fracaso de su predecesor, François Bayrou.
El Ejecutivo de Bayrou cayó el pasado 8 en una moción de confianza ante la Asamblea Nacional que lo tumbó por su proyecto de presupuestos, que contemplaba un ajuste de cerca de 44.000 millones de euros de reducción del déficit en 2026.
Lecornu ha anunciado que descarta una de las medidas más controvertidas de ese ajuste, la supresión de dos días festivos, pero Binet ha señalado que, aparte de a eso, «no ha renunciado a nada del museo de los horrores que Emmanuel Macron había previsto en su proyecto de presupuestos».
Y ha añadido que en primer lugar lo que le piden es «la derogación de la reforma de las pensiones», adoptada de forma muy polémica en 2023 sin el voto del Parlamento. Esa reforma está retrasando la edad mínima de jubilación de 62 a 64 años.
La de Binet es la segunda de las grandes citas de Lecornu con los sindicatos, después de haber recibido el viernes pasado a Marilyse Léon, la secretaria general de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), el primer sindicato del país.
Esta tarde, esa ronda continúa con otras centrales menores y con organizaciones patronales.
Mañana, en su agenda tiene entrevistas con partidos menores antes de la jornada clave del miércoles, cuando recibirá en particular a los dirigentes del Partido Socialista (PS) y de la Agrupación Nacional (RN).
El RN de Marine Le Pen mantiene un discurso muy duro que en la práctica no da pie a negociaciones, ya que exige la convocatoria de elecciones legislativas o la renuncia de Macron.
Así, el PS es la gran esperanza de Lecornu para intentar ampliar la base parlamentaria con la que sacar adelante los presupuestos.
El primer secretario del PS, Olivier Faure, ha avisado este lunes que el primer ministro tendrá que elegir entre sus reivindicaciones y las de la derecha y la patronal.
En una entrevista al canal France 2, Faure ha subrayado que lo que reclaman es «justicia social, justicia fiscal, poner en marcha la transición ecológica, conseguir que los que viven mal puedan vivir mejor y por ahora estamos lejos».
La reivindicación estrella de los socialistas es el llamado ‘impuesto Zucman’ que consistiría en un gravamen del 2 % para las personas que tienen un patrimonio superior a los 100 millones de euros y cuya fiscalidad representa menos de ese 2 %, algo que en total afectaría a menos de 2.000 contribuyentes en Francia. EFE
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