Macron admite fallos de la Justicia en el caso de la desaparición de una niña de 11 años
París, 5 jun (EFE).- El presidente francés, Emmanuel Macron, admitió este viernes que «está claro» que la reciente desaparición de una niña de 11 años llamada Lyhanna, en el sur del país, ha revelado «fallos» de la justicia, dado que el hombre arrestado como sospechoso del suceso tenía varias denuncias por abusos a menores.
«Está claro que hay una disfunción y no podemos ignorar que se han puesto de manifiesto fallos. Ahora hay que aclararlos», dijo el jefe de Estado a la prensa, durante una visita oficial a Montenegro.
Sus declaraciones se produjeron después de que ayer las autoridades encontraran el cuerpo de una niña -cuya edad y ropas podrían coincidir con los de Lyhanna, aunque aún se esperan los resultados de la autopsia- en una explotación agrícola de la localidad de Puycasquier, cerca del lugar donde desapareció, en el departamento de Gers.
Macron se manifestó «impactado» y reconoció que las cosas no ocurrieron como deberían respecto al presunto sospechoso, un hombre de 41 años llamado Jérôme Barella que nunca fue detenido para ser interrogado pese a acumular varias denuncias por presunta violencia sexual contra menores.
«No podemos aceptar lo que ha pasado; no podemos mirar a la cara a su familia y decirles que todo funcionó bien, porque no es cierto; al igual que ustedes, estoy consternado por lo ocurrido», recalcó el presidente.
Esta mañana, el primer ministro francés, Sébastien Lecornu, convocó a una reunión a los ministros de Interior y de Justicia, Laurent Nuñez y Gérald Darmanin, para hacer un balance de la situación, que ha despertado una fuerte indignación en el país. Además, Darmanin convocó el lunes a todos los fiscales generales de la nación a una reunión de trabajo en París.
En un mensaje en sus redes sociales, Darmanin denunció «las graves e inaceptables deficiencias de los servicios estatales» en la gestión de las denuncias contra el sospechoso, y subrayó que el deber del Estado «es proteger a los niños como prioridad absoluta».
«No queda más remedio que constatar el fracaso cuando el sistema judicial no logra proteger a una niña», reconoció este viernes Sacha Straub-Kahn, portavoz del ministerio de Justicia, en una entrevista con Franceinfo.
Jérôme Barella había sido objeto de al menos cinco acusaciones por abusos sexuales y violación de menores, dos de ellas archivadas y otras aún en curso.
En 2017, la madre de una adolescente de 17 años denunció que su hija mantenía una relación con Barella, entonces de 32 años, pero la joven afirmó que la relación era consentida y la Fiscalía archivó el caso en 2018 al no apreciar ninguna infracción penal según la legislación vigente.
Tres años después se le achacaron comportamientos inapropiados con una estudiante del liceo Maréchal-Lannes, en el departamento de Gers, si bien por el momento la Fiscalía de Auch no ha hallado ningún procedimiento judicial relacionado con este incidente.
De estas acusaciones se ha sabido a raíz de la desaparición de Lyhanna, ya que un responsable de este centro se puso en contacto con la gendarmería para contar que el sospechoso había sido despedido del liceo por ese motivo, cuando trabajaba allí como conserje.
En 2022 se presentó otra denuncia contra él por la presunta violación de una niña de 7 años en el norte de Francia, pero el expediente tardó cerca de dos años en ser transferido entre jurisdicciones y finalmente fue archivado por falta de pruebas suficientes.
El año pasado fue objeto de otra querella por presuntas violaciones a una niña de 10 años ocurridas entre 2024 y 2025.
La tramitación de este último caso sufrió retrasos importantes, el expediente pasó por varias fiscalías y, dada la lentitud de la investigación, en el momento de la desaparición de Lyhanna, Barella todavía no había sido interrogado en relación con esta denuncia.
Además de estos procedimientos, la fiscal de Auch informó de la existencia de otra denuncia interpuesta el pasado miércoles por presunta violación a una menor bajo tutela de los Servicios Sociales, un suceso que fue denunciado por su padre.
Lyhanna desapareció el viernes 29 de mayo tras salir de su colegio en Fleurance, en el departamento de Gers (suroeste de Francia) y se subió supuestamente al vehículo de Barella, que era un conocido de su familia.
Fue detenido y, aunque él negó haber secuestrado a la niña, los investigadores identificaron numerosas contradicciones en su declaración sobre lo ocurrido. EFE
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