Manifestantes bloquean instituciones en Libia ante el deterioro de las condiciones de vida
Túnez, 27 jul (EFE).- Cientos de personas bloquearon la madrugada de este lunes diversas instituciones en la capital de Libia, Trípoli, para exigir la salida del Gobierno de Unidad Nacional (GUN) -que administra el oeste del dividido país- ante el «deterioro» de las condiciones de vida y el «estancamiento» del proceso político hacia la unificación.
Las protestas se avivaron desde su comienzo la noche del domingo, cuando grupos populares convocaron a través de redes sociales y «boca a boca» a la «desobediencia civil», que ya había comenzado el viernes con el bloqueo de las entradas del Ministerio de Relaciones Exteriores.
El objetivo de interrumpir el trabajo de las instituciones es «presionar» para poner fin al mandato de Abdelhamid Dbeiba, primer ministro del GUN desde 2021, lo que supone una escalada en las fórmulas de protesta popular de los libios, que, hasta el momento, se habían limitado a manifestarse en las calles, en ocasiones, con amagos de violencia sin mayores repercusiones.
Las movilizaciones en Trípoli arrastraron a otras ciudades cercanas del oeste, cuyos habitantes bloquearon carreteras, según imágenes verificadas publicadas por diversos medios locales, para exigir la salida «inmediata» de Dbeiba y la celebración de elecciones presidenciales y parlamentarias que conduzcan a la unificación del país, dividido en dos administraciones desde 2014.
Aunque las protestas en Libia son recurrentes, los cortes de energía -que superan hasta las 15 horas en plena ola de calor- avivaron el descontento que llevó a los manifestantes a dar un paso más en sus reivindicaciones, con la exigencia de «rendición de cuentas de implicados en corrupción» y la mejora de servicios básicos, especialmente la electricidad, la salud y la seguridad.
Además de las instituciones gubernamentales, también se vieron afectadas por los bloqueos algunas entidades bancarias y sedes de empresas de servicios, para solicitar «soluciones radicales y acciones urgentes» contra la crisis, que afecta también a los combustibles, los medicamentos y el dinero en efectivo, que escasea.
Desde 2014, tras las últimas elecciones legislativas, Libia está dividida institucionalmente, con el GUN al frente del oeste, mientras el este está bajo la tutela del mariscal Jalifa Haftar.
La ONU y Estados Unidos buscan unificar el país magrebí con la celebración de unas elecciones que conduzcan al final de una crisis que comenzó en 2011, con el derrocamiento de Muamar Gadafi, y que se acentuó en años posteriores, pero los avances son lentos y escasos. EFE
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