Mayor red de librerías rusas gasta 1,24 millones de dólares en destruir libros prohibidos
Moscú, 28 oct (EFE).- Chitai-Gorod, la mayor cadena de librerías de Rusia, gastó alrededor de 100 millones de rublos (1,24 millones de dólares) en retirar de la venta y destruir ejemplares de títulos prohibidos por las leyes rusas, según informó este miércoles el director de la red, Alexandr Brichkin.
«No podemos echar los libros a la basura. Son residuos tóxicos. Por tanto, tenemos que reciclarlos por nuestra cuenta. Nadie nos compensa los gastos por retirarlos de la venta, por enviarlos de vuelta a los almacenes, todo se transporta, y luego en los almacenes se procesa. Es un gran volumen de trabajo con gastos notables», declaró en una entrevista a la emisora rusa RBC.
Estimó los gastos alrededor de los 100 millones de rublos, a los que se suman decenas de millones de rublos en la etiquetación de títulos con contenidos restringidos, como es el caso del consumo de drogas, sostuvo.
El reciclado de los libros prohibidos supone su destrucción por medio de máquinas trituradoras, un servicio contratado a otras empresas, indicó.
El director de Chitai-Gorod señaló que la prohibición afecta en muchos casos a títulos que inicialmente no estaban sujetos a restricciones.
«Al momento de su publicación, el libro cumplía tanto con el espíritu como con la letra de la ley rusa. Luego, en algún momento, tuvo lugar una revisión por parte de expertos, que detectaron que el título contiene ‘propaganda LGBT'», prohibida por las autoridades rusas en diciembre de 2022.
Brichkin indicó que estas decisiones «siempre son tomadas de repente» e implican inmediatamente responsabilidad penal, lo cual representa una presión considerable para los libreros.
«No tenemos muchos expertos en temas LGBT en nuestro país. No existe un proceso de certificación ni de verificación de las opiniones de estos expertos. ¿Acaso un experto tiene la cualificación necesaria para determinar qué contenido incluye elementos LGBT y cuál no? ¿Existen otros expertos que no detectarían esta propaganda? O, por el contrario, si algunos expertos no la detectaron, ¿qué garantía hay de que otros tampoco lo hagan? Hay una falta de transparencia en todo esto», cuestionó el empresario.
En abril pasado las autoridades rusas detuvieron al director general de la editorial Eksmo, la mayor de Rusia, por difundir literatura sobre la homosexualidad, dos meses después de que la editorial Popcorn Books fuera procesada judicialmente por la misma causa y anunciara su cierre definitivo.
Tras prohibir en 2022 la propaganda LGBTI, el Tribunal Supremo de Rusia declaró ‘extremista’ a este movimiento.EFE
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