Cuando la IA y las grandes farmacéuticas se alían surgen nuevas oportunidades laborales
Suiza es uno de los principales centros farmacéuticos del mundo. Y también es un punto de referencia cada vez más importante para la investigación en inteligencia artificial (IA), las empresas emergentes y las grandes tecnológicas. A quienes se dedican al sector farmacéutico esta combinación les brinda oportunidades profesionales que van más allá de las que las farmacéuticas tradicionales ofrecen.
Para descubrir y desarrollar medicamentos nuevos, los gigantes farmacéuticos suizos, como Novartis y Roche, están apostando fuerte por la inteligencia artificial (IA). En 2025 las 20 principales empresas farmacéuticas gastaron en acuerdos para descubrir fármacos mediante IA unos 29.500 millones de dólares (24.500 millones de francos), casi el doble a lo gastado el año anterior (15.400 millones), según la consultora McKinseyEnlace externo.
Mientras tanto, gigantes de la IA —como Anthropic y OpenAI— compiten por desarrollar herramientas para el trabajo científico, clínico y comercial de la industria farmacéutica, que genera grandes volúmenes de datos. En junio, el director ejecutivo de la división de IA de Microsoft, Mustafa Suleyman, calificóEnlace externo la sanidad como «la aplicación más importante de la IA».
La confluencia entre la industria farmacéutica y la IA está abriendo nuevas salidas profesionales para quienes trabajan en el sector farmacéutico en Suiza. Gracias a sus universidades de primer nivel y a la financiación destinada a la investigación en IA, así como a las empresas emergentes que han atraído a grandes nombres del sector de la IA, Basilea ya es uno de los principales centros farmacéuticos del mundo, mientras que Zúrich se está convirtiendo en un centro de innovación en IA.
OpenAI, creadora de ChatGPT, y Anthropic han establecido sus operaciones en Zúrich. Isomorphic Labs —empresa de descubrimiento de fármacos mediante IA surgida de Google DeepMind— ha abierto su primera oficina fuera del Reino Unido en la ciudad suiza de Lausana.
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Las grandes farmacéuticas aceleran la carrera por los fármacos descubiertos con IA
Nives Rombini es una de esas pocas personas que ha pasado años investigando en empresas farmacéuticas y que ahora se siente atraída por la IA. Ella forma parte de ese grupo —reducido, aunque en aumento— de personas convencidas de que en una empresa tecnológica tendrán mayor impacto que en el sector farmacéutico tradicional.
Rombini, ciudadana suizo-italiana que estudió Inmunología en la Universidad de Berna, siempre ha estado interesada por el sector de las biociencias. Aunque también le apasionan los datos y la automatización, por lo que, tras acabar sus estudios, hizo prácticas en la empresa de telecomunicaciones Swisscom.
En 2021 se incorporó a la farmacéutica estadounidense Bristol Myers Squibb (BMS) en el oeste de Suiza, y en 2023 pasó a ser científica sénior. Su trabajo consistía en analizar los datos de los pacientes para que la empresa decidiera qué áreas de investigación abordar.
Frustrada por la ineficiencia con la que las empresas farmacéuticas procesan datos a gran escala, un año más tarde —con 29 años— dejó su trabajo y cofundó la emergente tecnológica Navis Bio, con sede en Zúrich.
«En Navis tengo prácticamente el mismo trabajo de procesamiento de datos que tenía en las grandes farmacéuticas, pero ahora para hacerlo puedo crear una plataforma», explica a Swissinfo.
El software de su startup —basado en IA— automatiza la titánica tarea de analizar miles de ensayos clínicos, patentes y artículos científicos para ayudar a que quienes fabrican medicamentos identifiquen las enfermedades objetivo. Desarrollar un software de este tipo sería difícil dentro de una empresa farmacéutica.
«Que no pueda avanzar rápidamente ni romper con lo establecido es casi intrínseco al tipo de negocio que desarrolla la industria farmacéutica. En las grandes empresas farmacéuticas es estructuralmente difícil ampliar los límites. Y eso es, precisamente, lo que estamos intentando hacer», declara Rombini.
Para desarrollar un medicamento hacen falta, de media, más de una década y 2.300 millones de dólares. Y solo el 10 % de los medicamentos que llegan a los ensayos clínicos tienen éxito. Las iniciativas de I+D impulsadas por la IA podrían suponerEnlace externo, según Boston Consulting Group, un ahorro de tiempo y costes mínimo de entre el 25 y el 50 % en la fase de descubrimiento de fármacos. En la última década, para aprovechar este potencial, en Suiza se han establecido docenas de empresas de descubrimiento de medicamentos basadas en IA, como HAYA Therapeutics, Onena Medicines y Adaptiv Bio.
Se abren muchas oportunidades profesionales
La IA no abre nuevas salidas profesionales solo a quienes se dedican a la ciencia y a investigar en los laboratorios. Están encontrando oportunidades en empresas especializadas en servicios de IA las personas con experiencia en el sector farmacéutico en diversas áreas, como fijación de precios, reembolso, acceso al mercado y estrategia de clientes.
Lo cual se debe al modo en que la IA se aplica en toda la cadena: desde el análisis de datos biológicos hasta la identificación de posibles dianas y el perfeccionamiento de los medicamentos candidatos, pasando por el diseño de ensayos clínicos y el apoyo a las decisiones relacionadas con la fabricación, la normativa, la fijación de precios y la comercialización.
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Basilea busca su hueco en el nuevo orden mundial farmacéutico
«En el sector farmacéutico siempre ha habido científicos que se iban para crear empresas biotecnológicas», dice David Vanni, que trabajó en Novartis durante siete años; como director asociado de estrategia global de clientes en oncología, en la última época. «Lo que ahora se ve es que el talento del sector farmacéutico se está incorporando a empresas emergentes de IA, desde diferentes puestos, aportando el contexto empresarial a las soluciones de IA». Esto antes solo era posible al incorporarse a una consultora, señala.
Vanni —que ocupó puestos en los ámbitos comercial, de marketing y de estrategia de clientes en Shanghái y Basilea— vio el potencial de la IA para optimizar los procesos y aportar más datos contrastados a la toma de decisiones comerciales. Tras recibir formación ejecutiva en IA, pensó, al igual que Rombini, que tendría más posibilidades de abordar estas carencias como proveedor de tecnología para las grandes empresas farmacéuticas.
En julio, Vanni se incorporó a CHOIR. Una emergente, con sede en Singapur, que desarrolla soluciones de inteligencia empresarial basadas en IA para farmacéuticas. Desde las nuevas oficinas en Zúrich, dirige las actividades globales de ventas y marketing de la empresa.
Ahora hay numerosas empresas emergentes que combinan la IA con la experiencia en el sector farmacéutico y que buscan aportar mayor eficiencia a las empresas farmacéuticas. Lyfegen —con sede en Basilea— utiliza la IA para ayudar a fijar los precios y los reembolsos. Risklick ofrece desde Berna soluciones basadas en la IA para desarrollar protocolos de ensayos clínicos, y la estadounidense iFactory utiliza la IA para detectar problemas de calidad y mejorar la productividad al fabricar medicamentos.
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La inteligencia artificial está transformando el mercado laboral
Las grandes empresas tecnológicas, como Anthropic o Microsoft, que con sus herramientas están intentando dirigirse al sector farmacéutico, también necesitan gente que comprenda los procesos científicos, normativos y empresariales de la industria. Anthropic recientemente ha publicado 16 puestos, en sus equipos jurídico, informático y de ventas, relacionados con biociencias. Esos puestos, que solo representan una pequeña parte de los casi 600 que hay vacantes en su página de empleo —la mayoría, ubicados en Estados Unidos—, ofrecen salarios muy competitivos.
Potencial a largo plazo
Resulta difícil estimar hasta qué punto será significativa la transición del talento farmacéutico hacia la IA. Tanto en Suiza como a nivel global, las cifras siguen siendo bastante reducidas, según Maurice Thornton, director de la agencia de selección de personal especializada en biociencias AG, con sede en Zúrich.
«Lo que vemos cada vez más es que las empresas de IA contratan a personal farmacéutico de alto nivel y con gran experiencia para formar parte de sus consejos de administración o asesoren para ayudar a desarrollar su negocio en el sector sanitario», afirma. Un ejemplo es Vas Narasimhan, director ejecutivo de Novartis, que en abril de 2026 se incorporó al consejo de administración de Anthropic.
Para Christian Hein, antiguo vicepresidente de transformación digital de Novartis y actual asesor independiente en materia de IA en el ámbito de biociencias y sanidad, las oportunidades a largo plazo dependen del objetivo final de las empresas de IA.
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El reto de la IA en el sector farmacéutico: hacer frente a los costosos y arriesgados ensayos clínicos
«Todavía no está claro si las empresas de descubrimiento de fármacos basadas en IA seguirán siendo plataformas o se convertirán en empresas biotecnológicas más tradicionales con sus propias carteras de productos. Si esto último ocurre, es probable que más personas pasen del sector farmacéutico a estas empresas», reconoce Hein.
Este asesor independiente se muestra escéptico respecto a que los grandes laboratorios pioneros en IA, como OpenAI y Anthropic, a la hora de atraer talento, se conviertan en competidores directos de las empresas farmacéuticas.
«En el momento en que se entra en el desarrollo clínico, el modelo de negocio es bastante diferente al del mercado de la tecnología y el software. Creo que los grandes laboratorios de IA son, más bien, facilitadores y aceleradores de los procesos científicos y farmacéuticos», indica.
Thornton, el director de selección de personal especializado en biociencias, coincide con él y prevé más colaboraciones entre las empresas farmacéuticas y las de IA y, con ello, mayor intercambio de talento. Eso hace que atraer talento en el ámbito de la IA, para los centros farmacéuticos tradicionales como Suiza, sea todavía más importante.
El país ya cuenta con una ventaja: los institutos federales suizos de tecnología. El ETH de Zúrich y la EPFL de Lausana, son algunos de los mejores centros de formación para el talento en IA. «En este país, la unión entre la industria farmacéutica y la IA supone una oportunidad enorme», afirma Thornton.
Artículo editado por Nerys Avery y adaptado al español por Lupe Calvo. Revisado por Carla Wolff.
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