Merkel defiende su negativa a Ucrania para allanarle el camino a la OTAN en 2008
Berlín, 21 nov (EFE).- La excanciller alemana Angela Merkel defendió en su autobiografía, que saldrá a la luz el próximo martes, su negativa a allanarle el camino a la OTAN a Ucrania y a Georgia en la cumbre de Bucarest en 2008 y argumentó que eso no les habría dado garantías de seguridad y planteaba problemas para la Alianza Atlántica.
En un fragmento del libro, que adelantó en su edición de este jueves el semanario ‘Die Zeit’, Merkel precisó que lo que estaba en discusión en Bucarest no era el ingreso a la OTAN de los dos países, sino invitarlos a desarrollar una hoja de ruta de acceso, conocida como MAP.
«Ucrania y Georgia habían pedido ese estatus. Una decisión en Bucarest no hubiera significado automáticamente el ingreso, pero políticamente hubiera representado algo irreversible. Hubiera sido el comienzo de la tercera ampliación de la OTAN tras 1999 y 2004», explicó la excanciller.
Merkel, que recordó que entonces solo una minoría de la población ucraniana estaba a favor de un ingreso en la OTAN, planteó en sus memorias que aunque ella entendía el deseo de los dos países, los Estados miembros de la Alianza Atlántica tenían que considerar las repercusiones que ello tendría para su seguridad.
Con respecto a Ucrania, según Merkel, había un problema concreto que era el estacionamiento de la flota rusa del Mar Negro en Crimea, algo que estaba garantizado por un tratado que regía hasta 2017.
Además, Merkel admitió que le parecía irresponsable darle el estatus de MAP a Ucrania y Georgia sin analizar la posición del presidente ruso, Vladímir Putin.
El nuevo estatus para Georgia y Ucrania hubiese representado en todo caso un desafío para Putin, sin que durante un periodo de transición los dos países pudieran acogerse al artículo 5 del tratado de la OTAN.
El resultado de Bucarest fue un compromiso ante el que Merkel reconoció que tuvo desde el comienzo sentimientos encontrados.
«El que a Ucrania y a Georgia no se les invitara a elaborar un MAP fue visto por esos países como una negativa a sus aspiraciones. El que la OTAN se pronunciara en principio a favor del ingreso de los dos países en el futuro fue recibido por Putin como un sí al ingreso y como un desafío», aseguró.
Según dijo, en una conversación posterior Putin, él le dijo que no sería eternamente canciller de Alemania y que entonces los dos países entrarían a la OTAN, algo que él procuraría evitar.
«Yo pensé: tú tampoco serás eternamente presidente. Pero las preocupaciones que había tenido en Bucarest sobre tensiones con Rusia no disminuyeron», señaló la excanciller.
Aunque en Bucarest logró impedirse un gran conflicto dentro de la Alianza, era claro que no había una posición conjunta ante Rusia.
«Muchos países del centro y del este de Europa tenían poco interés en invertir en la relación con Rusia. Parecía querer que ese país no existiera. No les podía reprochar nada tras años de dominación soviética y sin tener la suerte que tuvimos nosotros en la RDA en 1990 con la reunificación», escribió Merkel.
«Pero Rusia, armada nuclearmente, sigue existiendo y no se puede eliminar de las consideraciones geopolíticas ya por el hecho que junto con Estados Unidos, Reino Unido, Francia y China es uno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad» de la ONU, agregó. EFE
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