Natalie Portman o Audiard critican exclusión de cineasta israelí Lapid en festival francés
París, 9 jun (EFE).- Figuras como la actriz Natalie Portman o los realizadores Jacques Audiard y Justine Triet sumaron su firma a una carta que critica el «fracaso intelectual» que suponen, según ellos, las presiones para excluir al cineasta israelí Nadav Lapid, exiliado y crítico con el Gobierno de Benjamín Netanyahu, del Festival Internacional de Cine de Marsella (FID).
El texto, publicado en la última edición vespertina del diario Le Monde, resalta que Lapid es un destacado artista disidente «cuya trayectoria se ha forjado a lo largo de muchos años a partir de una crítica frontal a las políticas aplicadas por los distintos Gobiernos de su país, asumiendo riesgos reales, y que ha denunciado públicamente, en numerosas ocasiones, la destrucción de Gaza».
Por eso, la movilización contra la invitación a Marsella del que fue el ganador del Oso de Oro de la Berlinale de 2019 (por ‘Sinónimos’), donde iba a ejercer inicialmente de jurado y donde se iba a proyectar su película ‘Policeman’ (‘Policía en Israel’, 2011), es algo que requiere una «reacción clara», según los firmantes.
«En lugar de abrir un debate sobre las posibles formas de resistencia, sobre cómo el cine puede contribuir a una reflexión colectiva ante la violencia fascista del presente y cómo este arte constituye una respuesta a las formas y los discursos dominantes, asistimos a la proliferación de estrategias intimidatorias que cierran precisamente ese espacio», expresa el texto.
Las presiones a las que se refieren habían sido confirmadas por la dirección del FID a medios locales, que transmitieron que, primero de manera interna, cineasta seleccionados habían rechazado que hubiera un cineasta israelí en el jurado.
Una llamada al boicot del festival por este hecho se materializó, además, en amenazas a los patrocinadores y en la retirada de una decena de películas del festival, de las alrededor de 120 programadas en su edición 37.
En consecuencia, Nadav Lapid decidió él mismo anular su presencia, aunque el festival emitió un comunicado juzgando «totalmente injustificado» considerar «a un cineasta responsable o culpable de la política racista, colonialista y genocida llevada a cabo por el Gobierno de su país».
La carta, que entre sus casi 400 firmantes cuenta también con los nombres de los directores Michel Hazanavicius, Apichatpong Weerasethakul y Rebecca Zlotowski o con el escritor y antiguo embajador de Palestina ante la Unesco Elias Sanbar, reconoce también la importancia del «contexto» de estas movilizaciones, dada la «lógica genocida desplegada» en Gaza y la «impotencia de las instituciones».
«Muchas personas buscan, con toda legitimidad, formas de actuar. Las cuestiones de la solidaridad, la responsabilidad y la resistencia están hoy presentes en todo el mundo cultural. Merecen ser debatidas con seriedad, ya que plantean importantes retos políticos y éticos. Pero lo que está en juego aquí es más sencillo: se reduce al artista a su nacionalidad», matiza la misiva.
Los firmantes rechazan que en el debate se imponga un «lenguaje de amenaza» al que «las instituciones responden a menudo por miedo», porque el cine y la cultura deben ser una herramienta útil para reflexionar sobre las formas de resistir a las crisis y a las «violencias fascistas del presente».
«Debemos poder debatir sobre Palestina e Israel, sobre las formas de resistencia y solidaridad, y sobre el papel de los artistas, sin que esos debates desemboquen sistemáticamente en mecanismos de descalificación que rayan en el simplismo más lamentable», remarcaron. EFE
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