Nuevos enfrentamientos entre Israel y Hezbolá en la frontera de Líbano
El ejército israelí reivindicó este miércoles por la mañana ataques aéreos contra posiciones de Hezbolá en Líbano, a lo largo de la frontera israelo-libanesa donde patrullan cascos azules de la ONU, en «respuesta» a unos disparos del movimiento chiita contra sus soldados.
«Hubo disparos desde Líbano hacia soldados israelíes […] los soldados respondieron con ayuda de bengalas y disparos. Luego, durante la noche, helicópteros de combate y aviones bombardearon posiciones de Hezbolá», movimiento chiita libanés, indicó el ejército israelí en un comunicado, en el que no mencionó víctimas en sus filas.
«Aconsejo a Hezbolá que no ponga a prueba la fuerza de Israel y que no ponga a Líbano de nuevo en peligro debido a sus agresiones», advirtió el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de vacaciones en Safed, ciudad ubicada a unos cuarenta kilómetros de la frontera.
Israel considera de «una gravedad extrema» los disparos contra sus soldados en la frontera libanesa, dijo Netanyahu, que prometió una respuesta «enérgica» si estos hechos se repiten.
Previamente, las fuerzas armadas israelíes habían anunciado un «incidente de seguridad» cerca del kibutz de Manara, a lo largo de la «línea azul», frontera de facto entre los dos países, que están técnicamente en guerra.
Varias fuentes israelíes dieron cuenta a la AFP de disparos realizados desde Líbano hacia Israel. Por su parte, la agencia nacional libanesa había informado del lanzamiento de «bengalas» desde Israel hacia Líbano y de disparos israelíes de «arma automática».
Proyectiles luminosos cayeron cerca de casas del pueblo libanés de Hula, pero algunos de ellos no explotaron, según un videasta de la AFP en el lugar.
Husein Hijazi, habitante de ese pueblo, estaba en casa con su familia cuando uno de esos proyectiles cayó cerca.
«Hubo bombardeos sobre todo el pueblo, y una de las bombas cayó cerca de nuestra casa, pero no explotó», dijo. En el pueblo vecino de Meiss El Jabal, un videasta de la AFP vio este miércoles restos de cohetes en el campo.
«Los israelíes bombardearon las afueras del pueblo desde las 23H30 hasta las 01H30. Bombardearon sin razón durante más de dos horas», afirmó un residente que no quiso ser identificado.
El miércoles por la mañana, la situación en el kibutz era tranquila. La víspera, el ejército había pedido a la población prepararse para refugiarse en un lugar seguro en caso de escalada, según un periodista de la AFP en el lugar.
El nuevo incidente se produjo después de que el Hezbolá anunciara este fin de semana que había derribado un dron israelí que cruzó la frontera con Líbano, aunque Israel se limitó a anunciar que había «caído en territorio libanés».
– Irán en la mira –
Unos 10.500 cascos azules de la misión de la ONU en Líbano (Finul) patrullan la frontera entre Líbano e Israel y velan por el cumplimiento de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptada tras la guerra que enfrentó a Israel y Hezbolá en 2006, para prevenir un nuevo conflicto.
La semana pasada, y en momentos en que se acerca la renovación del mandato de la Finul prevista para el viernes, Israel pidió una reforma de esta misión a la que acusa de «parcialidad» e «ineficacia» porque, a su entender, no tiene acceso a todas las zonas del sur de Líbano.
Israel acusa a Irán y su aliado Hezbolá de buscar transformar en Líbano cohetes en misiles de precisión capaces de desactivar el escudo antimisiles israelí, llamado Cúpula de Hierro, y causa de este modo daños importantes a posiciones estratégicas de Israel.
Israel afirmó también a finales de julio que había impedido un intento de infiltración de combatientes de Hezbolá en su territorio. El movimiento chiita libanés negó toda implicación en el incidente.