Oenegés critican en Bonn la expansión de la extracción de recursos fósiles en el Amazonas
Berlín, 17 jun (EFE).- Sobre el Gobierno de Brasil han recaído las críticas este martes por las oenegés ambientalistas Observatorio del Cambio Climático brasileño (OC), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y representantes de los pueblos indígenas del Amazonas debido a las intenciones de Brasilia de expandir la extracción de recursos fósiles en esa región brasileña.
«Brasil está saboteando el clima global», afirmó Claudio Angelo, responsable del OC, en una rueda de prensa mantenida en el marco de la Conferencia sobre el Cambio Climático de Bonn, que sirve para preparar la COP30 que se celebrará en noviembre en la ciudad brasileña de Belém.
«Para cuando terminemos de almorzar hoy aquí en Bonn, la Agencia Nacional del Petróleo (ANP), el regulador brasileño del petróleo y el gas, subastará 172 bloques de petroleo y gas en todo el país, y 42 de esos bloques están en la desembocadura de la cuenca del Amazonas, una zona muy sensible con un ecosistema aún escasamente conocido y hay muchos riesgos en caso de vertido de petróleo», dijo Angelo.
A su entender, la voluntad de la ANP de permitir la expansión de la extracción de recursos fósiles en esa región del mundo supone que Brasil esté «intentando activamente rebasar el límite de 1,5 grados» previsto en el Acuerdo de París como tope para el aumento de la temperatura media del planeta.
«La Ciencia es muy clara, si queremos mantener el objetivo de los 1,5 grados en este siglo, no debe haber en ningún sitio del mundo una expansión mayor de la explotación de petróleo y gas», pero «Brasil quiere pasar de ser el octavo al cuarto mayor productor de petróleo y gas en cinco años», criticó el responsable del OC.
Alana Manchineri, responsable de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña (COIAB), defendió como representante de los habitantes del «pulmón del mundo» que la búsqueda de petróleo allí «traerá contaminación, destrucción del ecosistema e impactos irreparables».
«No aceptamos que los intereses de la economía prevalezcan sobre la vida de nuestros familiares y el futuro de las próximas generaciones», manifestó Manchineri, antes de reivindicar un Amazonas «libre de petróleo y de gas».
Por su parte, Shirly Matheson, de WWF, criticó que sea una práctica habitual en países con recursos energéticos apoyar la extracción de petróleo y gas.
«Las subvenciones nos empujan en la dirección equivocada e incentivan el crecimiento del uso de los combustibles fósiles en lugar de su reducción», afirmó Matheson.
«A nivel mundial, se trata de unos 7 billones de dólares estadounidenses (unos 865.190 millones de euros) de dinero de los contribuyentes que se destinan a propagar la expansión de los combustibles fósiles», subrayó. EFE
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