ONG denuncia «ensañamiento» contra menores de GENZ212 encarcelados en Marruecos
Rabat, 9 sep (EFE).- Aislamiento en celdas y «ensañamiento sistemático» son algunos de los castigos que sufren los menores encarcelados en Tamesna, en las afueras de Rabat, por simpatizar con el movimiento GENZ212, según denunció hoy la organización no gubernamental Comité Nacional de Apoyo a las Víctimas de la Represión del GENZ.
El comité revela casos como el de menores aislados en una celda durante tres meses, sin poder salir al patio o viendo a sus familias tras un cristal por un incidente en el que se rompió la pantalla de un televisor en el penal de Tamesna, a unos 20 kilómetros de la capital marroquí.
Muestras de un «ensañamiento sistemático», según el Comité, contra menores de edad que llevan cerca de un año en prisión preventiva sin haber sido juzgados.
La organización recuerda que mantener a adolescentes en aislamiento viola la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y quebranta el principio de presunción de inocencia, convirtiendo la detención preventiva en una condena.
El GENZ212 nació a mediados de septiembre del pasado año tras la muerte de ocho mujeres embarazadas en un hospital público de Agadir (sur) como un movimiento juvenil que reclamó en las calles inversión en sanidad, educación y mejoras sociales.
Un año después, el movimiento se ha diluido tras miles de detenciones y 662 encarcelados.
El comité, encabezado por Hakim Sikouk -miembro de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH)- denuncia también el impacto de represión en los jóvenes acusados, que han perdido el curso académico mientras su expedientes sufren sucesivos aplazamientos.
La organización pide la liberación inmediata e incondicional de todos los menores detenidos, el cese de las medidas de aislamiento en el penal de Tamesna y una investigación sobre los responsables de estos abusos.
La Delegación General de Administración Penitenciaria y Reinserción (DGAPR) de Marruecos rechazó en julio acusaciones similares y confirmó que las 662 personas encarceladas por sus vínculos con el movimiento juvenil están distribuidas en 52 establecimientos penitenciarios, y que 108 siguen estudios o formación profesional. EFE
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