Opositor Chamorro acusó a Ortega de quitarse la máscara al descartar comicios en Nicaragua
San José, 20 jul (EFE).- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, se ha quitado «una máscara más» tras proclamar que en su país no se volverán a celebrar elecciones generales, denunció este lunes el dirigente opositor nicaragüense desnacionalizado Juan Sebastián Chamorro.
«Ortega se ha quitado una máscara más, la que no quiere bajo ninguna circunstancia que vuelvan a elecciones en Nicaragua», declaró en un audio enviado a los medios desde el exilio el líder opositor.
Chamorro es un dirigente opositor que hace tres años fue uno de los 222 exreos políticos que fueron desterrados a Estados Unidos, y privado de su nacionalidad y sus bienes.
Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años, sepultó explícitamente el domingo cualquier posibilidad de alternancia democrática en su país al sentenciar que no permitirá procesos electorales que pongan en riesgo el control del oficialismo.
«Aquí (en Nicaragua) no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder», dijo Ortega durante un acto de masas en Managua conmemorativo del 47 aniversario de la revolución sandinista.
Nicaragua es gobernada desde 2007 por Ortega en medio de denuncias de fraudes electorales o eliminando a la oposición para no tener competencia. Desde 2017 gobierna junto a su esposa, Rosario Murillo.
Murillo, que era vicepresidenta, fue designada copresidenta desde febrero de 2025 a través de una reforma constitucional.
Para Chamorro, Ortega siempre ha querido convertir a Nicaragua en un país de partido único como China, Corea del Norte y Cuba, porque a juicio del mandatario las organizaciones políticas «dividen a las sociedades».
Según Chamorro, Ortega está reaccionando a las demandas de los opositores que al unísono han expresado que la solución para la crisis que atraviesa Nicaragua desde abril de 2018, cuando estallaron unas revueltas populares, es la vía democrática, la cual es respaldada por la comunidad internacional de Occidente, «y es por ello que Ortega dice: no».
Para el opositor, el líder sandinista «se ha envalentonado» y se ha mostrado incluso desafiante con Estados Unidos, y ahora «se atrevió a decir lo que siempre ha pensado: no someterse a elecciones aún así sea robándoselas. No quiere ni siquiera pasar por el mal rato».
A su juicio, los sandinistas celebrarán elecciones internas, como lo hacen en China, para designar a sus autoridades. «Es ese el centralismo chino y cubano el único que le ha interesado», zanjó.
Ortega anunció en la víspera que van a trabajar con la Asamblea Nacional (Parlamento), subordinada a la Presidencia, «y con las organizaciones correspondientes las leyes para que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata (dinero) que le den los yanquis (EE.UU.), no podrán» competir en unas elecciones. EFE
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