Organismo de supervisión policial keniano registró 65 muertos en las recientes protestas
Nairobi, 24 jul (EFE).- La Autoridad de Supervisión Policial Independiente (IPOA, en inglés) de Kenia registró al menos 65 muertes en cuatro jornadas de protestas recientes en el país, en las que documentó un «uso excesivo» de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad, informó el organismo este jueves.
«Durante las protestas, la IPOA observó importantes incumplimientos de las normas constitucionales de actuación policial, entre ellos el uso desproporcionado de la fuerza, la falta de profesionalidad y la no protección de la seguridad y los derechos públicos», dijo este organismo civil, creado en 2011, en un informe que cubre cuatro protestas sucedidas en las últimas semanas.
Por un lado, la IPOA evaluó las manifestaciones de los pasados 12 y 17 de junio, que fueron motivadas por la muerte bajo custodia policial del bloguero y profesor Albert Ojwang, de 31 años, arrestado el día 7 de ese mes por presuntamente publicar información falsa en la red social X sobre el subinspector general de la Policía, Eliud Lagat.
En la segunda de esas jornadas, un joven vendedor ambulante recibió un disparo a quemarropa en la cabeza por parte de un agente y acabó muriendo días después, en unos hechos que conmocionaron al país y generaron una ola de indignación.
Asimismo, el organismo analizó las manifestaciones del 25 de junio, que conmemoraban las marchas masivas contra una subida de impuestos que sacudieron el pasado año el país y en las que murieron al menos sesenta personas; y las protestas del pasado 7 de julio, jornada histórica en la que se recuerda cada año la lucha por la democracia en el país.
En esas dos jornadas, ambas reprimidas con dureza por la Policía -que empleó gases lacrimógenos, balas de goma y munición real-, murieron 23 y 41 personas, respectivamente, según los últimos datos revelados por la IPOA.
Sin embargo, las fuerzas de seguridad solo notificaron al organismo cinco de estas muertes, algo que «socava la supervisión independiente, viola las obligaciones legales de informar y pone de manifiesto una cultura preocupante de incumplimiento» de las normas.
En total, la institución documentó que 342 civiles y 171 policías resultaron heridos en las protestas, mientras se llevaron a cabo 1.126 detenciones, incluyendo a 223 personas contra las que se presentaron cargos ante los tribunales.
«El nivel de violencia, saqueo y destrucción de propiedad por parte de personas disfrazadas de manifestantes y matones oportunistas no tuvo precedentes y, en algunos casos, abrumó a la Policía», afirmó la IPOA.
Así, el organismo hizo referencia a la presencia en las marchas de personas armadas con látigos y palos a quienes, según han denunciado repetidamente activistas y organizaciones de la sociedad civil, habrían pagado las autoridades para que causaran caos y apalearan a los manifestantes.
En el transcurso de las marchas, algunas de las cuales sacaron a miles de personas a las calles del país, la IPOA identificó «patrones de uso excesivo de la fuerza, falta de rendición de cuentas y preparación inadecuada» por parte de la Policía, concluyó el informe. EFE
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