Pável Zarúbin, el cronista favorito del Kremlin sancionado por la UE
Moscú, 29 ene (EFE).- La vida del líder ruso, Vladímir Putin, es uno de los secretos mejor guardados del Kremlin. Pocas personas tienen acceso directo al presidente y uno de ellos es su cronista personal, el presentador Pável Zarubin, sancionado este jueves por la Unión Europea (UE) junto con otros rusos por su relación con la guerra en Ucrania.
«Cuando llegó el momento de elegir una carrera, sabía que quería ser periodista de televisión», confesó Zarubin en una entrevista.
De la provincia al Kremlin
Zarubin, de 44 años, nació en Beloretsk, en la república de Bashkiria, al sur de los Urales. En su pequeña ciudad natal de la futura estrella televisiva no había cadenas locales, ni tampoco una emisora de radio.
Por eso, muchas personas recibieron con sorpresa su deseo de trabajar en televisión e incluso le desaconsejaron perseguir ese sueño, según recuerda.
No obstante, Zarubin tenía el apoyo de su familia, que le animó a matricularse en la facultad de Periodismo de la Universidad de los Urales, en Yekaterimburgo.
Zarubin, que mide 1,90, comenzó su carrera en la televisión bashkiria, donde en 2002 recibió su primer premio. Poco después se mudó a Moscú para dar el salto a la televisión estatal y sumarse al ‘pool’ de reporteros que cubren el trabajo del Kremlin, al que ha pertenecido durante los últimos 20 años.
Portavoz televisivo de Putin
En 2018, Zarubin debutó como copresentador del programa ‘Moscú.Kremlin.Putin’, que se emite los domingos y hace un repaso a las actividades del líder ruso durante la última semana, adelantando algunos acontecimientos de los días venideros.
«En periodismo, sobre todo, el televisivo, hay algo de suerte, pero para que te toque, hay que trabajar mucho», confesó en una ocasión.
Zarubin dice que siente una «gran responsabilidad» ante millones de personas por su trabajo cubriendo la agenda del Kremlin, y trata de «evitar cualquier error», aunque la UE le acusa de «manipular» la información.
En el marco de sus viajes con el líder ruso, el periodista ha conseguido declaraciones de otros líderes mundiales, incluido el actual mandatario estadounidense, Donald Trump, durante su anterior mandato, o el líder norcoreano, Kim Jong-un.
El conductor también fue el primer periodista con el que habló el líder ruso meses después del estallido de la pandemia del coronavirus en 2020, cuando Putin no concedía entrevistas a nadie.
También lo hizo después del inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022.
Los fragmentos de sus reportajes suelen publicarse en el canal de Telegram de Zarubin, donde el periodista tiene más de 530.000 seguidores.
No obstante, fuera de Rusia, el reportero ha sido tachado de propagandista. Así, en 2016, Zarubin y su equipo fueron acusados en Lituania de crear amenazas para la seguridad nacional del país, por lo que fueron expulsados del estado báltico.
También fue sancionado por Ucrania en enero de 2023, junto con varias decenas de personalidades de la industria mediática rusa.
La guerra le lleva al estrellato
La fama de Zarubin se disparó en los últimos años, coincidiendo con el inicio de la guerra en Ucrania, ya que el reportero se convirtió prácticamente en el confidente mediático de Putin.
Las declaraciones del jefe del Kremlin sobre batallas clave y su visión del futuro del conflicto suelen hacerse públicas principalmente durante las entrevistas a Zarubin que Putin concede habitualmente al término de sus reuniones oficiales, sea en su residencia, en los pasillos de alguna institución oficial o incluso en su vehículo personal.
Precisamente en esas entrevistas Putin ha relatado en varias ocasiones la versión rusa del conflicto en Ucrania y ha hablado de la disposición a negociar la paz sólo después de que se reconozcan las conquistas territoriales rusas.
En cuanto al propio presentador, cree que los medios occidentales tergiversan la visión rusa del mundo, pero que dentro de unos años la verdad sobre los acontecimientos actuales saldrá a la luz.
Su fama dentro de Rusia hace que incluso los niños sueñen con ocupar su puesto, como fue el caso de una niña de 9 años que confesó recientemente que anhela la jubilación del periodista para sustituirle e hizo que Zarubin la invitara al Kremlin para realizar su «primer reportaje». EFE
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