Países Bajos admite no poder frenar un gran centro de datos de Microsoft en Ámsterdam
La Haya, 28 ene (EFE).- El Gobierno interino neerlandés reconoció este miércoles que no puede impedir la construcción de un gran centro de datos de Microsoft en Ámsterdam, al tratarse de un proyecto con permisos concedidos antes de la entrada en vigor de las normas que restringen este tipo de instalaciones, y dejó en manos del próximo Ejecutivo una eventual revisión de la regulación.
Durante una sesión de preguntas en el Parlamento neerlandés, la ministra en funciones de Ordenación del Territorio, Mona Keijzer, explicó que la licencia para el centro de datos fue otorgada hace cinco años, antes de los cambios en la legislación, por lo que el actual gabinete carece de margen legal para intervenir.
El debate se reactivó tras informar el diario neerlandés NRC de que el nuevo centro de datos, ubicado en Ámsterdam, será utilizado en su totalidad por Microsoft, y la instalación contará con una conexión eléctrica de 78 megavatios, una cifra que ha despertado críticas en el Parlamento por la presión ya existente sobre la red energética en Países Bajos.
Varios partidos son muy críticos con la construcción de este centro de datos, según recoge el canal público NOS. Desde el democristiano CDA, que forma parte de la negociación del futuro gobierno, la diputada Jantine Zwinkels advirtió de que la capacidad eléctrica es «muy limitada» y defendió que no debe sacrificarse el acceso de empresas neerlandesas y locales para dar prioridad a Microsoft.
En la misma línea, el diputado Pieter Grinwis, del partido conservador Unión Cristiana, calificó de «incomprensible» que mientras miles de viviendas y proyectos empresariales permanecen paralizados por falta de capacidad, una tecnológica estadounidense pueda seguir adelante con el suyo.
En 2022, el anterior Gobierno que lideraba el liberal Mark Rutte aprobó una prohibición nacional para los centros de datos de gran escala, los conocidos como «hyperscale», definidos como instalaciones con una conexión eléctrica mínima de 70 megavatios y una superficie igual o superior a 100.000 metros cuadrados.
La medida se adoptó tras la polémica que se generó en Países Bajos por un proyecto de Meta en la provincia de Flevoland, que finalmente fue abandonado.
Sin embargo, el centro de datos de Ámsterdam queda fuera de esa definición: aunque supera el umbral energético, el complejo está diseñado en tres torres de unos 85 metros de altura, lo que reduce su ocupación de la superficie a unos 23.000 metros cuadrados.
Según la autoridad que concedió el permiso, el proyecto no cumple el criterio de superficie exigido para ser considerado hyperscale.
Grinwis planteó por ello la necesidad de endurecer la normativa y modificar la definición vigente, de modo que baste con superar uno de los dos criterios -superficie o consumo eléctrico- para aplicar las restricciones.
Keijzer admitió que se trata de un debate legítimo, pero subrayó que cualquier cambio corresponde al próximo Gobierno, que continúa bajo negociación y podría tomar posesión, si no hay contratiempos, el 23 de febrero.
La red eléctrica neerlandesa ya está bajo presión y el crecimiento de los centros de datos, especialmente vinculados a los avances de la inteligencia artificial, agrava ese problema, puesto que solo en 2024 estas instalaciones consumieron un 4,6 % del total de electricidad del país, equivalente al uso anual de casi dos millones de hogares, según datos oficiales. EFE
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