Pakistán niega a AI pruebas creíbles de crimen de guerra tras ataque en hospital de Kabul
(corrige en el octavo párrafo la fecha del bombardeo, que fue el 16 de marzo)
Islamabad, 27 jul (EFE).- El Gobierno de Pakistán rechazó este lunes la petición de un informe de Amnistía Internacional (AI) para investigar por posibles crímenes de guerra el bombardeo, el pasado marzo, contra un hospital en Kabul, que según la ONU dejó más de 260 civiles muertos, al tiempo que acusó a esa organización de no presentar «pruebas creíbles».
«Rechazamos por completo las acusaciones (de AI, que apuntan a un crimen de guerra), que se han presentado sin ninguna prueba creíble», dijo a EFE el portavoz de Exteriores paquistaní, Tahir Andrabi, quien acusó al régimen talibán afgano de proporcionar refugio a los insurgentes para orquestar ataques mortales.
En respuesta a esta postura, el portavoz de AI en España, Carlos de las Heras, dijo a EFE que la reacción paquistaní está «vacía de contenido».
De las Heras aseguró que la organización documentó el suceso con el análisis de «más de 60 fotos y vídeos, incluyendo imágenes difundidas por el propio Ejército de Pakistán», capturas satelitales y entrevistas a trabajadores del centro médico.
El portavoz reveló que a principios de julio enviaron las conclusiones del informe al Ministerio de Asuntos Exteriores de Pakistán y solicitaron una investigación y pruebas del ataque, pero «no hubo ninguna respuesta».
La negativa a indagar el bombardeo «es un claro ejemplo del desprecio por el derecho internacional humanitario», añadió.
En una rueda de prensa el jueves, el portavoz de Exteriores paquistaní detalló que los ataques se ejecutaron en «legítima defensa» ante la amenaza de grupos insurgentes como Tehreek-e-Taliban Pakistán (TTP) o el Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA) desde territorio afgano.
El informe de AI exigía investigar como posible crimen de guerra el ataque contra el Centro de Rehabilitación y Tratamiento Omid en Kabul del pasado 16 de marzo, un bombardeo que la Misión de Asistencia de la ONU en Afganistán (UNAMA) confirmó que mató al menos a 269 civiles e hirió a otros 122, mientras que las autoridades talibanas elevaron la cifra a más de 400 fallecidos.
Aquel bombardeo nocturno desbordó por completo la capacidad de rescate de las autoridades locales, y dejó a cientos de personas sepultadas bajo los escombros y decenas de cadáveres sin identificar en la morgue de Kabul tras suspenderse la búsqueda a los pocos días. EFE
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