Panamá añade a su base la ilusión de jóvenes promesas, pero tiene asignaturas pendientes
Rogelio Adonican Osorio
Ciudad de Panamá, 7 oct (EFE).- La gira de la selección de Panamá por Asia dejó una certeza, una esperanza y dos asignaturas pendientes.
La plantilla dirigida por Thomas Christiansen tiene una base de jugadores experimentados y competitivos. Las jóvenes figuras convocadas ilusionan. Pero la Roja necesita trabajar para anotar goles y controlar más tiempo el balón.
En Asia, la juventud levantó la mano
El empate 1-1 este lunes con Ecuador, resuelto con triunfo panameño por 7-6 en una tanda de penaltis, completó una serie de tres partidos que comenzó con India y continuó con Nueva Zelanda.
Todos los partidos terminaron con el mismo marcador.
Los tres goles panameños fueron anotados por jugadores debutantes menores de 23 años. Omar Valencia a India, Giovany Herbert a Nueva Zelanda y Josué Vergara, de 18 años, a Ecuador.
Ese detalle encaja con uno de los objetivos de Christiansen después del Mundial de 2026: comenzar a construir una selección con nuevos protagonistas sin abandonar la competitividad alcanzada durante el proceso que llevó a Panamá a su segunda Copa del Mundo.
Frente a India debutaron cinco jugadores: Marcos de León, Daivis Murillo, Jair Modelo, Joseph Jones y Mijahir Jiménez.
La aparición de esos nombres ofrece una primera respuesta a la promesa de relevo generacional.
La gira también dejó una advertencia
Panamá mostró dificultades para transformar en gol la posesión y la circulación en peligro real. Christiansen lo reconoció después del partido contra Nueva Zelanda, al señalar que el equipo tuvo mucho movimiento de balón, pero no llevó zozobra al área rival.
En el partido ante Nueva Zelanda, Panamá reaccionó después del gol de Marko Stamenic, empató por medio de Herbert y compitió hasta el final, pero no encontró el segundo tanto, aunque generó ocasiones.
Nueva Zelanda terminó avanzando en los penaltis por 5-3.
Ante Ecuador ocurrió algo parecido. Panamá volvió a ponerse por delante, esta vez mediante Vergara, pero Ecuador igualó en el segundo tiempo y llevó el partido a una nueva tanda de penaltis.
Allí le llegó el momento de mostrarse el guardameta Eddie Roberts, que detuvo dos lanzamientos y dio a Panamá el tercer puesto de la Copa Kirin.
«La verdad es que se ha lucido”, elogió el entrenador al celebrar la llegada de otra carta a su baraja.
Dos caras, una realidad
El balance, por tanto, tiene dos caras.
En los 270 minutos jugados durante la gira, Panamá no consiguió una victoria en tiempo reglamentario, pero tampoco perdió. Marcó tres goles y recibió tres, mientras que dos de sus tres encuentros tuvieron que resolverse desde los once metros.
Es un balance que habla de competitividad, aunque también de una selección a la que todavía le cuesta cerrar los partidos.
En medio de la renovación hubo espacio, además, para uno de los referentes del proceso anterior. Michael Amir Murillo alcanzó ante Ecuador los cien partidos con Panamá, diez años después de su debut con la selección y en un encuentro en el que llevó el brazalete de capitán.
El centenar de sus apariciones resume el momento de transición: mientras Murillo alcanza una cifra histórica en la selección panameña, jugadores como Valencia, Herbert y Vergara empiezan a escribir sus primeras páginas con la camiseta absoluta de la Roja.
Curazao, el próximo examen y sin margen de error
Panamá ya mira hacia noviembre, cuando intentará regresar a la fase final de la Liga de Naciones de la Concacaf y tendrá a Curazao como rival en los cuartos de final.
«Sabemos lo difícil que es ir a Curazao, pero ojalá nos salga bien, hagamos buenos partidos y nos clasifiquemos para la Final Four», manifestó este lunes el entrenador de Panamá.
La gira asiática parece haber dejado a Christiansen con más opciones para ese desafío.
El técnico hispano-danés ya había anticipado que lo visto en estos tres partidos “hace crecer la competencia en el grupo y ya hay jugadores que están levantando la mano”.
Y esa puede ser la principal ganancia de una gira que no dejó victorias en 90 minutos, pero sí varias respuestas para el nuevo ciclo de cara al Mundial de 2030. EFE
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