Piden archivar la causa de Ustica, 45 años después de la tragedia aérea con 81 muertos
Roma, 5 mar (EFE).- La Fiscalía de Roma ha pedido que se archive la última investigación sobre la tragedia de la isla de Ustica (sur), donde en 1980 se estrelló un avión en el mar con 81 personas a bordo, uno de los grandes enigmas de la aviación italiana y que parece destinado a seguir sin que se conozca a sus responsables.
Las decenas de requerimientos judiciales internacionales, sobre todo a Francia y Estados Unidos, y los numerosos testimonios recabados en los últimos años no han llevado a inculpar a nadie, por lo que la Fiscalía ha decidido solicitar su desestimación, revela este miércoles el diario «Repubblica».
La tragedia del DC-9 de la compañía Itavia ocurrida el 27 de junio de 1980, cuando varios cazas de diferentes nacionalidades coincidieron sobre Ustica, sigue envuelta en el misterio 45 años después, durante los cuales han surgido múltiples teorías sobre lo sucedido en el cielo ese día.
Pero, tras múltiples investigaciones y después de 19 sentencias, lo único claro es que el avión fue abatido, pero nunca se desvelaron las razones -con al menos cuatro posibles culpables: Italia, Francia, EE.UU. y Libia- porque cuando se desclasificaron los archivos, la información relevante brillaba por su ausencia.
Los fiscales siguen manteniendo que el escenario de la tragedia fue un combate aéreo y han descartado la posibilidad de que estallara una bomba a bordo del DC-9, así como «la pista del atentado terrorista», explica el diario.
Sin embargo, no han podido identificar la nacionalidad de los aviones de combate que se encontraban esa noche en el cielo de Ustica y que supuestamente provocaron el derribo del avión que se dirigía de Bolonia (norte) a Palermo (sur), ni por tanto identificar a los responsables.
A pesar de las numerosas comisiones rogatorias internacionales solicitadas, «la calidad y exactitud de las respuestas recibidas del extranjero plantearon dudas sobre su exhaustividad, lo que complicó aún más el trabajo de los investigadores y suscitó dudas sobre su voluntad de contribuir a la búsqueda de la verdad».
En 2023, el primer ministro italiano Giuliano Amato hizo un llamamiento para que «Ustica no cayera en el olvido» y aseguró que, con lo que se sabía hasta el momento, la hipótesis más plausible era la de que un caza francés derribó el DC9 para eliminar al líder libio Muamar Gadafi, pensando que viajaba en él.
Estas declaraciones provocaron la respuesta del Gobierno francés, que subrayó que ya había facilitado a Italia toda la información de la que disponía sobre la tragedia.
En 2024, el periodista italiano Claudio Gatti, que lleva 35 años investigando lo ocurrido, publicó un libro en el que aseguraba que el DC-9 fue derribado por un misil de Israel, que lo confundió con una nave francesa que transportaba uranio enriquecido a Irak. EFE
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