Planes para endurecer castigo a soldados por desobedecer órdenes generan debate en Ucrania
Rostyslav Averchuk
Leópolis (Ucrania), 4 sep (EFE).- Un proyecto de ley que busca aumentar drásticamente el castigo para los soldados ucranianos que desobedezcan a sus comandantes ha generado un intenso debate y críticas, en un país que enfrenta dificultades para encontrar suficientes combatientes y mantenerlos en el ejército.
El borrador, que propone penas de 5 a 10 años de prisión para los soldados que se nieguen a cumplir órdenes, fue aprobado por el Comité de Política para el Cumplimiento de la Ley del Parlamento ucraniano y se espera que sea considerado pronto por los diputados.
Según sus autores, el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania y numerosos oficiales apoyan la ley con el argumento de que fortalecerá la disciplina en un ejército que combate a un enemigo numéricamente superior.
Temor a más deserciones
La mayoría en el ámbito militar coincide en que algunas medidas, como aumentar los castigos por infracciones como beber alcohol estando de servicio, son necesarias.
Sin embargo, muchos críticos advierten que endurecer los castigos por desobediencia podría agravar las deserciones, contadas en decenas de miles desde 202, en un ejército que sufre una escasez crónica de personal de infantería.
«Algunos oficiales emiten órdenes de combate poco realistas que provocan pérdidas de vidas sin lograr resultados», dijo a EFE Anatoli, sargento jefe en una unidad de infantería en la línea del frente oriental de Ucrania.
La disciplina es importante, pero sostiene que, en muchos casos, la desobediencia está justificada cuando se trata de órdenes como recuperar posiciones perdidas si los soldados ven claramente que la superioridad del enemigo es abrumadora y carecen de medios para llevar a cabo la tarea.
Actualmente, las unidades militares suelen resolver estos asuntos de manera interna y cuando los casos llegan a los tribunales, los jueces tienden a ser indulgentes, evitando penas de prisión. El proyecto busca eliminar esta discrecionalidad.
Sus opositores señalan que la vida de un soldado ya es extremadamente dura y advierten que castigos más severos solo desmotivarán y enfurecerán a las tropas, fomentarán las deserciones y harán que el servicio militar resulte aún menos atractivo para los potenciales reclutas.
«En las unidades fuertes, la motivación proviene de la confianza. Hablamos con los soldados que tienen miedo, les explicamos junto a quién lucharán y con qué medios y les mostramos que sus comandantes son competentes. Eso funciona», declaró Oleg Lototskí, jefe de Estado Mayor del 1º Regimiento de Asalto, al portal militar ucraniano Censor.net.
Perjuicio a la movilización
La propuesta resulta particularmente desmotivadora dado «la falta de rendición de cuentas por los errores de los altos mandos, así como la arrogancia e incompetencia de algunos», escribió en Facebook Mikola Melnik, veterano del Ejército ucraniano que perdió una pierna en la fallida contraofensiva de 2023.
Una ley que aborde la responsabilidad de los comandantes por sus decisiones también debería ser considerada, reconoció en una entrevista con la emisora pública Suspline Pavlo Palisa, subjefe de la Oficina Presidencial de Volodímir Zelenski, en un intento de responder a las críticas.
No obstante, sus opositores argumentan que la ley también socavaría los esfuerzos de movilización al discriminar aún más a los soldados, que sirven sin plazos claros, frente a los civiles, muchos de los cuales evaden el reclutamiento sin consecuencias.
«Las infracciones disciplinarias menores se equipararían a crímenes graves, lo que conllevaría sentencias desproporcionadas», señaló Pryncyp, una ONG que brinda apoyo legal a soldados ucranianos.
Alternativas
El juez del Tribunal Supremo Oleg Tkachuk sostiene que, en lugar de castigos más severos, cada caso de negativa a cumplir órdenes debería examinarse cuidadosamente para comprender y abordar sus causas y asignar responsabilidades.
La reorganización en curso del Ejército ucraniano, que busca ampliar las prácticas de sus mejores unidades, pretende reducir los casos de desobediencia mediante la mejora de la calidad del mando militar y de la comunicación entre soldados y oficiales.
Activistas de derechos humanos también señalan que Ucrania necesita aprobar finalmente una ley sobre el defensor del soldado, cargo creado en 2024 para atender denuncias de abusos de poder por parte de oficiales.
Tras el nombramiento de Olga Reshetilova, reconocida defensora de derechos humanos, ya ha recibido 4.000 quejas, pero su labor se ve obstaculizada por la falta de un mandato claro.
«El Ejército ucraniano debe diferenciarse del enemigo logrando disciplina y cohesión a través de la fraternidad, un liderazgo competente y un sentido de justicia, no mediante la fuerza y la presión», ha subrayado Reshetilova. EFE
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