Políticos y activistas tunecinos culpan al presidente de la merma de la libertad de prensa
Túnez, 2 feb (EFE).- Diversos políticos y activistas de Túnez publicaron este lunes una petición dirigida al Gobierno en la que expresan su preocupación por el «continuo deterioro» de la libertad de prensa y la independencia de los medios de comunicación públicos y privados desde julio de 2021, cuando el presidente Kais Said -en el poder desde 2019- se arrogó plenos poderes.
El documento, firmado por 160 personas y publicado en medios locales, denuncia los «repetidos intentos» del mandatario de transformar los medios de comunicación estatales en «altavoces del poder Ejecutivo», por lo que exige la «reactivación» de organismos reguladores «independientes» y «el máximo respeto a los principios democráticos».
El texto asegura que Said interviene en la línea editorial de los medios, lo que los firmantes consideran un «atentado» a la libertad de prensa y el trabajo de los periodistas.
«El jefe del poder ejecutivo recibe muchas veces a los dirigentes de las instituciones de medios de comunicación públicos e interviene directamente en su trabajo y línea editorial, lo cual es un atentado al principio de neutralidad de las instalaciones públicas y libertad de prensa», dice el documento.
También rechazan los nombramientos de las personas a cargo de la radio y televisión estatales, lo que -subrayan- «contribuyó a la transformación de los medios públicos en una herramienta de propaganda para promocionar a las autoridades y ocultar los hechos reales a los ciudadanos».
Asimismo, destacan la «persecución y enjuiciamiento» de propietarios de medios privados y la «intimidación» a los profesionales de la prensa, lo que deriva en «el cierre de espacios para el debate público, convirtiéndolos en foros que carecen de la mínima neutralidad y profesionalismo».
Por otra parte, la declaración rechaza el conocido como Decreto 54, que condena con penas de hasta penas de cinco años de prisión y diversas multas económicas a quienes produzcan o difundan «noticias falsas, rumores o información difamatoria».
Según el documento, con esta «persecución» se intenta «marginar y disminuir el sector periodísticos y mantenerlo como rehén» del Gobierno, y que los profesionales se «abstengan» de publicar determinadas informaciones.
Frente a esta situación los activistas exigen que se detenga «la injerencia directa en los medios» y que se active una autoridad superior independiente para la comunicación en todos sus formatos.
Los firmantes anunciaron su intención de coordinar, en los próximos días, una movilización nacional en defensa de los medios «neutrales y profesionales», así como del derecho de los periodistas a ejercer su profesión «en completa libertad e independencia». EFE
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