Portugal toma el mando de Atalanta para proteger una ruta clave del comercio mundial
Lisboa, 13 oct (EFE).- Portugal ha asumido hasta febrero de 2027 el mando de la fuerza naval de la operación Atalanta de la Unión Europea para proteger la navegación en una zona clave para el comercio mundial, que abarca el Índico occidental, el golfo de Adén y el mar Rojo, en un contexto de repunte de la piratería.
El comodoro de la Marina portuguesa Rodrigues Pedra se puso el pasado 10 de octubre en Yibuti al frente de la 54ª rotación de la fuerza, cuyo buque insignia es la fragata española Santa María, según un comunicado difundido este martes por el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas.
Desde ese navío, el oficial portugués y un Estado Mayor integrado por militares de distintos países de la UE dirigirán las actividades de los medios navales y militares asignados a Atalanta, operación creada en 2008 con el objetivo de reforzar la seguridad marítima en una región clave para las rutas comerciales internacionales.
Entre sus principales tareas figuran la protección de los buques del Programa Mundial de Alimentos y de otras embarcaciones vulnerables, así como la disuasión, prevención y represión de la piratería y los asaltos a mano armada frente a las costas de Somalia.
La misión también combate el tráfico de armas y drogas y supervisa, sin funciones ejecutivas, actividades como la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada y el comercio ilícito de carbón vegetal.
El golfo de Adén y el mar Rojo forman parte del corredor marítimo que conecta Asia y Europa a través del estrecho de Bab el Mandeb y el canal de Suez, por el que circulan mercancías y suministros energéticos.
Su valor estratégico reside en que permite evitar el largo rodeo de África por el cabo de Buena Esperanza, una alternativa que alarga las travesías y encarece el transporte cuando la inseguridad obliga a desviar los buques.
Durante la ceremonia de relevo del mando de esta fuerza naval, el comodoro Rodrigues Pedra destacó la importancia de reforzar la cooperación internacional para proteger las vías de comunicación marítima y garantizar la libertad de navegación en el Cuerno de África.
Antes del relevo, el comandante y parte de su Estado Mayor participaron, del 7 al 11 de septiembre, en unas jornadas de preparación en el cuartel general de la operación, situado en la base naval de Rota, en España.
Allí recibieron información sobre la situación marítima en la zona de operaciones, en un contexto marcado, según el comunicado, por una nueva intensificación de la piratería frente a Somalia y en el golfo de Adén.
La delegación portuguesa también se reunió con el comandante de la operación Atalanta, el vicealmirante Ignacio Villanueva Serrano, para preparar la rotación. EFE
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