Portugal y Marruecos retoman proyecto de interconexión energética y buscarán apoyo de UE
Lisboa, 20 jul (EFE).- Portugal y Marruecos acordaron este lunes retomar el proyecto de interconexión energética entre ambos países, paralizado desde 2022, y buscarán el apoyo de la Unión Europea, por lo que solicitarán una reunión conjunta con la Comisión Europea (CE) para valorar su posible financiación.
Así lo informaron la ministra de Ambiente y Energía de Portugal, Maria da Graça Carvalho, y la ministra de Transición Energética y Desarrollo Sostenible de Marruecos, Leila Benali, en declaraciones a periodistas tras un encuentro en Lisboa en el que abordaron tres temáticas: los minerales críticos, las energías renovables y las interconexiones, en lo que denominaron el «corredor de seguridad energética».
Este proyecto, formulado hace casi una década, conectaría, previsiblemente, las subestaciones de Tavira, en el Algarve, y Beni Harchane, en el norte de Marruecos, con aproximadamente 220 kilómetros de cable submarino y una capacidad de intercambio cercana a 1.000 megavatios, según la propuesta inicial.
En este ámbito, ambos ministerios solicitarán una reunión con la vicepresidenta para una Transición Limpia, Justa y Competitiva de la CE, Teresa Ribera, para «evaluar el interés y el apoyo que Europa puede aportar a este proyecto, que es importante para Europa, pero también para el desarrollo, seguridad y abastecimiento de África», dijo la ministra portuguesa.
Asimismo, acordaron «estudiar la posibilidad de que el sector privado también participe», mientras que no descartan analizar la posibilidad de una conexión a través de la infraestructura ya existente entre España y Marruecos.
Marruecos ya está conectado eléctricamente con España mediante dos cables submarinos, con una capacidad conjunta aproximada de 1.400 megavatios, y ambos países estudian una tercera conexión.
«La seguridad energética es uno de los principales objetivos de Portugal, y Carvalho recordó que durante el apagón del año pasado, que afectó a la península ibérica, España, por ejemplo, contó con la ayuda de Marruecos y de Francia.
«Nosotros nos quedamos solo con el arranque autónomo; si hubiéramos tenido una conexión con Marruecos, habría sido otra burbuja de electricidad y, por lo tanto, habría sido un poco más rápido», añadió.
En cuanto a este proyecto, está pendiente una actualización de los estudios de coste, ya que los últimos se llevaron a cabo en 2018, y desde entonces «el mercado ha evolucionado, y los precios de todos los materiales también», precisó Carvalho.
Este encuentro también ha servido para preparar la próxima cumbre bilateral que celebrarán Portugal y Marruecos, prevista para inicios del próximo año. EFE
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