Presidente del CESE: La crisis del coste de la vida amenaza la confianza en la democracia
Bruselas, 18 sep (EFE).- El presidente del Comité Económico y Social Europeo (CESE), Oliver Röpke, aseguró este jueves que la crisis del coste de la vida es «una gran amenaza para la confianza en la democracia y para la confianza en la capacidad de Europa de actuar».
«La crisis del coste de la vida es una gran amenaza para la confianza en la democracia y para la confianza en la capacidad de Europa de actuar y, por tanto, no podemos permitir no abordar esto», declaró Röpke en una entrevista con la Redacción Europea de Agencias (ENR), de la que forma parte EFE.
Agregó que la vivienda es uno de los aspectos, pero también mencionó los precios de la energía.
«Tenemos que afrontar esto porque, de lo contrario, ya vemos estándares fundamentales, derechos fundamentales, estándares sobre el Estado de derecho, erosionándose, desafortunadamente, también en Europa», expuso.
Afirmó estar orgulloso de que durante los últimos dos años y medio el CESE, que reúne a los representantes empresariales, sindicales y de la sociedad civil, «nunca haya hecho concesiones en materia de derechos fundamentales».
«Siempre hemos defendido la democracia, los derechos fundamentales y el Estado de derecho en todos los Estados miembros y ahora también en los países candidatos», apuntó.
Sobre la vivienda, Röpke dijo que espera que la Comisión Europea presente «un marco claro a nivel europeo que pueda ser implementado en los Estados miembros».
«Sabemos que no hay una solución apta para todos, sabemos que la vivienda asequible requiere mucho compromiso en los Estados miembros, no solo a nivel europeo, pero siempre insistimos como CESE en que la vivienda debería ser una prioridad clave de la Comisión», declaró.
Añadió que el CESE fue «una de las primeras instituciones en pedir un comisario» de vivienda.
«Ahora lo tenemos (el danés Dan Jørgensen) y esperamos propuestas concretas, un marco, un plan de acción para los Estados miembros, y el segundo pilar es también importante, necesitamos también ideas sobre cómo financiar esto porque costará dinero, pero creo que el coste de no hacer nada será aún mayor, así que espero que veamos algunos instrumentos nuevos», añadió.
Dijo que ve mucha voluntad de avanzar por parte del Banco Europeo de Inversiones y que él «siempre insistió en que también la política de cohesión debería centrarse más en la vivienda asequible».
Iniciativas sociales
Preguntado por la escasez de propuestas sociales por parte de la nueva Comisión Europea, que asumió el poder a finales de 2024, Röpke reconoció que el mandato previo, entre 2019 y 2024, fue «importante» para las iniciativas sociales.
En ese sentido, explicó que con Nicolas Schmit, comisario europeo de Empleo entre 2019 y 2024, se presentó «no solo la directiva sobre salarios mínimos, pero esa fue la iniciativa emblemática».
Sin embargo, en el nuevo mandato, el Ejecutivo comunitario se ha centrado más en la competitividad, la industria y la defensa.
«Ahora tenemos prioridades como la falta de competitividad, que tenemos que afrontar, y compartimos esta preocupación como CESE. También hicimos propuestas sobre cómo incrementar de nuevo nuestra competitividad, cómo impulsar nuestra industria, así que creo que está justificado centrarse en esas prioridades», manifestó.
Aun así, advirtió de que no debería hacerse «en detrimento de los estándares sociales existentes».
«Creo que este sería el modo erróneo. Socavaría también de nuevo la credibilidad de Europa entre las personas y familias trabajadoras. Todavía tenemos problemas con la crisis del coste de la vida, por ejemplo, así que creo que esto tiene que ir de la mano», los aspectos sociales y los relativos a la competitividad, agregó.
Inteligencia artificial
Röpke confió en que la Comisión Europea presente «algunas propuestas concretas» y mencionó «los nuevos desafíos en el mundo del trabajo, la inteligencia artificial».
Sobre la inteligencia artificial en el entorno laboral, comentó que generará «nuevas oportunidades» y que no deberíamos estar «demasiado asustados» de ella.
«Pero como con la automatización, necesitamos un claro marco, normas claras para esto, y la última decisión debería estar siempre en manos de un ser humano», subrayó.
Por otro lado, sobre la política de cohesión para el periodo presupuestario 2028-2034 aseguró que desde el CESE quieren que mantenga «un fuerte enfoque regional».
«Creemos que es necesario implicar a los actores regionales, pero también a la sociedad civil, los agentes sociales de los países, y creemos que la centralización o nacionalización de la política de cohesión podría ser contraproducente para esto», explicó. EFE
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