Presidente libanés exige justicia en el aniversario de la explosión del puerto de Beirut
Beirut, 3 ago (EFE).- El presidente libanés, Joseph Aoun, reclamó este lunes justicia para las familias de las víctimas y para la población del país, en vísperas del sexto aniversario de la explosión del puerto de Beirut, que causó más de 200 muertos y 6.500 heridos.
«Este aniversario no es solo un momento de duelo, sino un recordatorio constante de un deber perdurable: el deber de la verdad, la justicia y la rendición de cuentas. La herida no sanará, y la nación no recuperará la confianza en sus instituciones hasta que se complete la búsqueda de justicia», indicó el presidente en un comunicado.
Recalcó que la emisión del dictamen preliminar por parte del juez instructor se ha convertido en «una necesidad urgente que no puede demorarse más».
«Justicia no significa venganza, sino defender la verdad, revelarla íntegramente y sin omisiones, y exigir responsabilidades a todos aquellos que fueron negligentes, incumplieron sus deberes o causaron esta catástrofe, independientemente de su cargo o condición. La justicia es indivisible y la ley se aplica por igual a todos», indicó.
El pasado 30 de marzo, más de cinco años después de iniciar la investigación en febrero de 2021, el juez de instrucción Tarek Bitar finalmente concluyó sus pesquisas, tras un proceso marcado por apelaciones presentadas por figuras políticas implicadas en el caso, la obstrucción por parte de los tribunales encargados de revisar estas apelaciones y acciones legales interpuestas contra Bitar por el exfiscal del Tribunal de Casación, Ghassan Oueidat, quien también está implicado.
Por ello, Aoun dijo que «hoy más que nunca, el poder judicial libanés está llamado a demostrar su independencia y su capacidad para hacer justicia a las víctimas. La acusación no es solo un procedimiento legal, sino un derecho de los mártires sobre los vivos y un derecho de sus familias, que han esperado durante mucho tiempo para que las almas de sus hijos descansen en paz y para que su sufrimiento cese al conocer la verdad».
El jefe de Estado libanés recordó que cada año todo el Líbano se enfrenta a «una herida que no cicatriza y a un recuerdo imborrable», en un siniestro que «estremeció hasta sus cimientos, cuando el puerto, alma del país y de la economía, se transformó en el escenario de una tragedia sin precedentes en nuestra historia moderna».
Esta explosión, la considerada una de las mayores no nuclear de la historia, «cambió el rostro de la capital, cobrándose vidas inocentes, dejando cientos de heridos y causando una destrucción que afectó a los edificios antes que a los corazones», aseveró.
Por su parte, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, también quiso hacer hincapié en que «no habrá concesiones a costa de la justicia, aunque a veces se demore. Porque solo la verdad puede sanar esta gran herida nacional».EFE
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