Recién salidos de Gaza, los palestinos heridos denuncian «obstáculos» para llegar a Egipto
Al Arish (Egipto), 5 feb (EFE).- Mahmud, un gazatí de diez años herido por un ataque israelí hace más de un año, logró salir de la Franja de Gaza hace dos días tras la reapertura del paso de Rafah, que conecta el enclave palestino con Egipto, pese a los «obstáculos» de Israel para la evacuación de pacientes por esta vía terrestre.
«Nuestro viaje desde Gaza fue muy duro, a pesar de la coordinación, la ocupación israelí ha puesto muchos obstáculos», denunció a EFE el padre de Mahmud, Walid Mohamed Bardawil, que tuvo que esperar durante horas y someterse a numerosos chequeos en Rafah antes de poder ingresar a Egipto para que su hijo pueda ser tratado en condiciones.
Desde el pasado lunes, cuando se restableció el tránsito por Rafah, tan solo una treintena de pacientes y un número variable de acompañantes han salido de Gaza hacia Egipto, pero ni Israel, otros países u organizaciones han ofrecido una cifra concreta de evacuados en medio de este opaco proceso.
Un hospital flotante en Al Arish
Ahora Walid y Mahmud se encuentran en el Hospital Flotante de Emiratos Árabes Unidos (EAU), que desde hace dos años está estacionado en el puerto de Al Arish -en el norte de la península del Sinaí y a unos 50 kilómetros del paso de Rafah- para atender a cientos de pacientes que han sido evacuados de Gaza desde el inicio de la guerra.
Según el padre, Mahmud resultó herido el 2 de enero de 2025 en un bombardeo que impactó cerca de la tienda de campaña en la que se encontraban en Jan Yunis, en el sur de la Franja.
Debido a la ocupación israelí de la zona fronteriza entre Gaza y Egipto y el consiguiente cierre de Rafah, el niño no pudo salir del enclave hasta el 2 de febrero de 2026, denuncia Walid.
«La situación en Gaza es totalmente catastrófica, ya no hay ni siquiera las condiciones básicas para la vida, el sector sanitario ha colapsado y se necesitan hospitales nuevos, y los suministros médicos no existen», lamentó el padre, que agradeció que su hijo pueda ser atendido en el hospital flotante emiratí.
Este barco medicalizado comenzó a operar el 24 de febrero de 2024 y, en su primer año, brindó atención médica integral a más de 7.700 pacientes, realizó casi 3.000 cirujías y adaptó 23 prótesis a amputados como Maha Rafat, una niña de diez años que salió hace tres días de Gaza y que explicó a EFE que le «cortaron» la pierna después de ser herida en un ataque por encima de la rodilla.
Según la agencia oficial emiratí WAM, está equipado con unidades quirúrgicas y de cuidados intensivos «de vanguardia», un departamento de radiología y laboratorios, y tiene capacidad para cien camas para pacientes y otras cien para familiares acompañantes.
Pero en el hospital flotante también hay pacientes que salieron antes de la reapertura de Rafah y que no saben qué será de ellos cuando termine su tratamiento, aunque se espera que regresen a Gaza.
Es el caso de Yusef Sami, de 41 años, que salió del enclave palestino en febrero de 2025 tras ser evacuado por Rafah después de haber sido herido cuando un misil impactó contra el edificio de tres plantas en el que se encontraba.
Este gazatí explicó a EFE que se encontraba en una «situación crítica» al sufrir heridas en sus pies, sus piernas y la espalda, y que gracias a la atención médica en Egipto ha podido curarse «de todo» excepto del pie izquierdo, que requiere «unas intervenciones quirúrgicas mayores».
«Mi situación sigue siendo grave y necesito operaciones grandes», afirmó. EFE
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