Reciclaje del sector textil en Marruecos podría atraer casi 2.000 millones de dólares
Rabat, 9 jun (EFE) .- El desarrollo de la economía circular y el reciclaje de residuos en la industria textil de Marruecos podría atraer 1.900 millones de dólares en inversión privada y generar más de 30.000 puestos de trabajo, según un informe de la Corporación Financiera Internacional (IFC), miembro del Grupo Banco Mundial.
La Corporación ha impulsado el programa piloto «Marruecos Circularidad Textil», que ha superado el doble de sus objetivos iniciales, con 2.400 toneladas de restos textiles destinados al reciclaje y 427 toneladas transformadas en nuevos materiales.
El impacto ambiental también es significativo porque el uso de fibras recicladas podría reducir las emisiones de carbono en un 18 % y disminuir el consumo de agua en más del 60 % en comparación con los métodos de producción convencionales.
Además, la iniciativa podría contribuir a la formalización de miles de trabajadores en un país donde se estima que más del 80 % de los recolectores de residuos textiles trabajan sin reconocimiento oficial.
Según el estudio, hasta tres cuartas partes de estos trabajadores podrían incorporarse al sector formal en los próximos cinco años si se implementan políticas adecuadas de apoyo institucional.
Los expertos consideran que Marruecos cuenta con una posición estratégica para convertirse en un centro regional de producción textil sostenible gracias a su proximidad geográfica a Europa, su experiencia industrial y la creciente demanda internacional de productos con menor huella ambiental.
Sin embargo, para aprovechar su potencial, el informe recomienda varias reformas, entre ellas clasificar los residuos textiles como material reutilizable, adaptar normativas aduaneras y crear sistemas de trazabilidad ajustados a las regulaciones europeas.
La Unión Europea (UE) absorbe el 93 % de las exportaciones textiles marroquíes y a partir de 2027 implementará el llamado Pasaporte Digital de Productos de la Unión Europea.
Los proveedores de la UE deberán incluir una etiqueta con un código QR o un chip NFC con datos auditables del impacto ambiental, la trazabilidad o la composición real de cada prenda. EFE
mdd/mar/fpa