Restringir las capturas para asegurar el futuro: el triunfo de los pescadores de Amorgos
Diego Sáez Papachristou
Atenas, 18 sep (EFE).- Los pescadores de la isla griega de Amorgos han logrado por fin que se restrinja la pesca. Lo que parece tirarse piedras sobre el propio tejado busca justo lo contrario: asegurar el futuro de una actividad artesanal amenazada por los grandes arrastreros que esquilman el mar.
Tras once años de lucha, los pescadores de esta isla de sólo 2.000 habitantes en el archipiélago de las Cícladas han conseguido que el Gobierno griego anunciara en agosto pasado la prohibición a partir de noviembre y durante cinco años de toda actividad pesquera en tres zonas marítimas cerca de su costa.
Además, la medida prohíbe pescar a menos de 1,5 millas náuticas (2,8 kilómetros) alrededor de la isla durante abril y mayo.
«Veíamos que las reservas disminuían cada vez más. Eso lo veíamos en la cantidad de peces que sacábamos y también en nuestros bolsillos. Teníamos que actuar», cuenta a EFE por teléfono Mijalis Krosman, presidente de la Asociación de Pescadores de Amorgos, una isla situada a unos 300 kilómetros al sureste de Atenas.
Nace un movimiento: ‘Amorgorama’
Un viaje a Santiago de Compostela (España) en 2013 para participar en una conferencia de pescadores artesanales europeos fue el detonante de un movimiento para revitalizar las reservas de la isla.
«Ahí entendimos que nuestros problemas son comunes, pero también que existen soluciones», señala el pescador.
Tras aquella reunión, los pescadores de los tres puertos de la isla se organizaron y en 2015 expusieron su plan, su ‘visión’ (‘orama’, en griego), para revitalizar las reservas de Amorgos.
Y así nació el movimiento ‘Amorgorama’, que hoy está integrado por 40 pescadores, en su mayoría propietarios de pequeñas barcas artesanales.
Acordaron entonces parar de pescar en abril y mayo, los meses más importantes para la reproducción de la mayoría de las especies locales. Durante este período se dedican a limpiar las costas de la isla de las toneladas de basura que llegan arrastradas por las tormentas de invierno.
«El principal factor de la reducción de las reservas es la sobrepesca», recuerda Krosman, quien calcula que durante los últimos años los pescadores locales han visto una reducción del 60 % en el número de peces que sacan anualmente del mar, principalmente salmonetes, chopas, dentones, pargos y sargos.
Según datos oficiales, los pesqueros artesanales constituyen el 96,5 % de la flota pesquera de Grecia, pero sólo se llevan el 40 % de las capturas que se venden. Los grandes arrastreros, el 3,5 % de la flota, se hacen con el 60 % del total de la pesca del país.
Ayuda externa
Los pescadores de Amorgos lanzaron una plataforma de financiación colectiva para que la sociedad apoye sus actividades, y la ayuda no tardó en llegar.
«Destacamos a los pescadores de Amorgos porque su gestión y perspectiva era diferente a las de otras asociaciones locales y estaban muy bien organizados», dice a EFE Annie Mitropulu, directora de la ONG ‘Cyclades Preservation Fund’ (CPF), que apoya iniciativas locales para la protección del medio ambiente de las Cícladas.
CPF empezó a trabajar en 2019 con los pescadores de Amorgos brindándoles apoyo financiero, técnico y promocional para dar visibilidad a su proyecto.
La organización los ayudó a cambiar sus redes por otras con mallas más grandes que no atrapan a los peces de menor tamaño y edad, que todavía no se han reproducido.
Les aconsejó también dejar de devolver al mar las especies invasoras, como el pez león o el pez conejo que, debido al calentamiento del mar, han llegado desde el mar Rojo al Mediterráneo a través del canal de Suez.
«Estas especies son comestibles y deliciosas», dice Mitropulu, quien sugirió a los pescadores «sacar al mercado» estos pescados para que la gente los conozca.
También les ayudó a prepararse para la moratoria y la reducción de ingresos que supone. Por ejemplo, animándoles a sacar licencias de turismo pesquero, para llevar a los visitantes por la isla, enseñarles el oficio y practicar la pesca de muy baja intensidad.
Más de 80 especies
Un equipo de científicos de la Universidad de Agricultura de Atenas catalogó hace dos años más de 80 especies de peces y mariscos en torno a la isla.
En las tres zonas marítimas se han detectado praderas de la planta posidonia oceánica, un hábitat que sirve de refugio y zonas de cría para muchas especies de peces.
Además, los científicos registraron mayores concentraciones de ejemplares jóvenes y especies como langostas y chopas, que no se encontraban fuera de estas tres zonas. EFE
dsp/wr/as/jac
(foto)