Ribera aboga por la unidad para superar «uno de los momentos más desafiantes» de la UE
Bruselas, 13 ener (EFE).- La vicepresidenta para una Transición Limpia, Teresa Ribera, abogó este lunes por la necesidad de que los miembros de la Unión Europea trabajen juntos para superar con éxito «uno de los momentos más desafiantes» de la UE.
«Sé que nunca tendremos éxito si trabajamos de manera aislada en cada uno de los Estados miembros, pero tampoco lo tendremos si trabajamos en segmentos diferentes, algunos actores con sus propias contrapartes y otros actores con sus propias contrapartes», dijo Ribera en un evento organizado por el SPD alemán en Bruselas.
En ese foro, la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario reflexionó sobre el imperativo de que la UE trabaje con unidad para sacar adelante las dos estrategias clave con las que la nueva Comisión Europea quiere arrancar esta legislatura: la Brújula de Competitividad y el Pacto para una Industria Limpia.
«Este es un ejercicio difícil que requiere un diálogo mucho más fluido entre las industrias, los inversores, la comunidad de investigación, los actores sociales, los sindicatos, las instituciones. Probablemente lo más desafiante sea identificar cómo podemos trabajar juntos con el sentido de unidad común hacia los objetivos», manifestó la política española.
«Soy muy honesta, creo que este es probablemente uno de los momentos más desafiantes para Europa», aseguró Ribera, pero también se mostró «optimista» de que los Veintisiete lo acometan con solvencia si logran «responder unidos y mantener los valores fundamentales».
La vicepresidenta ejecutiva, encargada también de Competencia, señaló que en este contexto «la industria europea no es solo una parte interesada, sino también una cocreadora de soluciones que definirán nuestra prosperidad compartida».
«Necesitamos construir juntos una economía a prueba de futuro que sea justa para más personas, descarbonizada, resiliente y que cree empleos», dijo.
Ribera refutó que la competitividad industrial y el bienestar social sean «metas incompatibles» como «a veces se perciben», aunque reconoció que «la dificultad es cómo podemos elaborar la combinación adecuada para impulsar la innovación, el rendimiento duradero en términos económicos, pero también la satisfacción de la sociedad sobre las nuevas oportunidades que se presentan».
«Creo que este es un momento muy, muy importante. Nosotros, los europeos, estamos acostumbrados a trabajar juntos. A veces se necesitan algunos esfuerzos adicionales por parte de cada uno de nosotros. Sabemos que cuando trabajamos juntos, podemos ofrecer soluciones mucho mejores y más sólidas», declaró.
Así, invitó a pensar en «cómo podemos combinar el interesante motor de las tecnologías limpias y verdes para modernizar nuestras capacidades industriales, identificar cómo estas capacidades industriales pueden combinarse con nuevos servicios, con nuevos objetivos, con la creación de empleo y la innovación, y recuperarnos para fortalecer la confianza de los inversores y los fabricantes industriales en las capacidades de Europa para seguir creciendo».
Una de las «líneas principales» a tener en cuenta es, dijo, el acceso a energía asequible con capacidad de producción propia, lo que reconoció que «llevará algún tiempo» porque «en algunos casos, estamos en la vanguardia, en otros casos, todavía necesitamos solucionar algunos problemas».
En cualquier caso, la española apostó ante los socialdemócratas alemanes por una UE que impulse la prosperidad para sus ciudadanos y sea competitiva en el escenario mundial.
«No nos olvidemos de las personas. La transición debe ser justa para todos, incluidos los trabajadores y las pymes europeas. Nuestro acuerdo aportará beneficios sociales, empleos de calidad y capacidades a los ciudadanos de la UE, garantizando al mismo tiempo que fomente la cohesión social y la equidad entre las regiones», dijo. EFE
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